Kofola es la Coca-Cola que nació en plena Guerra Fría por el gobierno checoslovaco para competir con el gigante capitalista que se vendía en esta región, pero que salía al doble de precio y era inalcanzable para la mayor parte de la población checoslovaca. Por ello, mandaron la creación de una receta que incluía un sirope ácido y dulce, cuya base eran sirope de frambuesas, hojas de zarza, fresa, frambuesa, canela, regaliz, caramelo, extractos de manzana, cereza y grosella, piel de naranja y otros ingredientes. Un total de 14 ingredientes y cuya receta exacta solo conocen cinco personas.Uno de ellos es Zdeněk Blažek, el encargado a finales de los 50 de crear este refresco que hoy sigue siendo un éxito en el territorio nacional y en países de alrededor como Eslovaquia, Polonia, Eslovenia, Croacia, Rusia, Austria y Hungría. Con el objetivo de hacerla en base a materias primas nacionales y estar compuesta de sustancias naturales. Y así es como surgió el jarabe kofo.La kofola como símbolo de la Guerra FríaEn los 70, se volvió una de las bebidas más populares del país debido a que las marcas originales de Coca-Cola y Pepsi sufrían un desabastecimiento en la mayoría de tiendas del país. Casi 20 años más tarde, con la Revolución de Terciopelo y la caída del régimen comunista en 1989, Kofola empezó a competir con el mercado extranjero y durante las siguientes décadas sufrió un periodo tumultuoso hasta llegar a hoy.En los primeros años de los 90, muchas marcas lanzaron copias que nada tenían que ver con la original hasta que, en 1990, la farmacéutica Galena produjo el jarabe original. En este momento se pasó de los 180 millones de litros anuales a unos 26 millones en 1996. Más tarde fue absorbida por la estadounidense IVAX, actualmente parte del grupo Teva Pharmaceutical Industries. En 2002 volvió a estar en manos de empresas checas a través de la empresa Sana nápoje con sede en Krnov. Esta es propiedad de la familia griega Samaras, la cual compró la receta por 215 millones de coronas, el equivalente a menos de 9 millones de euros. "Cuando la amas, nada más importa"Fue también en 2002 cuando se produjo un gran impacto social gracias a un anuncio con el eslogan "Cuando la amas, nada más importa", aún insignia de la bebida. Actualmente, según los medios checos, "es difícil encontrarse a un checo que no conozca esta publicidad nostálgica y graciosa". Además, cuenta con más de medio millón de seguidores en Facebook, la red social más utilizada en el país centroeuropeo, convirtiéndola en una de las marcas más importantes de la nación.También Samaras, el actual dueño, que terminó en Chequia tras huir de la guerra civil griega de los años 40, es uno de los empresarios más importantes y más ricos del país. Según la revista Forbes, su patrimonio asciende a los 7.100 millones de coronas (unos 290 millones de euros) y fue la portada de esta en 2012. En definitiva, esta es una marca que ha conseguido generar una identidad nacional por contraposición a los intereses capitalistas en la Guerra Fría.