Ven y encuéntrate conmigo en la pista de baile. La orden de Madonna ha sido clara desde la primera frase de la canción que presentaba su nuevo disco, Confessions on a dance floor II. Su retorno a donde más libre se ha sentido la artista, que acaba de cumplir 68 años, a esa frontera donde el movimiento sustituye al lenguaje, como dice en otro de sus temas. La pista de tantos y tantos clubs y discotecas que no han dejado de reproducir su música, y donde artistas del transformismo siguen encontrando inspiración en la cantante estadounidense. Samantha Ballentines es una de sus fieles seguidoras.Publicidad"La tía se ha vuelto a pasar el juego. Ha callado la boca a toda esa gente que la daba por acabada, una vez más", comienza a contar emocionada la drag queen más mediática del momento en España. Para la gaditana, Madonna "ha hecho un disco que es una obra de arte, que tiene un sentido, una narrativa, porque haces todo el recorrido de una noche de fiesta: te preparas, sales, bailas, tienes un momento en el baño con las amigas, luego te da el bajón y acabas montada encima del capó de un coche, comiéndote una hamburguesa y viendo el amanecer".Un nuevo trabajo de gran carga autobiográfica porque, como explica Ballentines, tiene su origen en el proyecto de una película sobre la vida de Madonna, que "no consiguió las condiciones que quería, y ese repaso lo ha trasladado a este disco. Ella es historia de la música e historia de la humanidad, su vida es toda de leyenda, así que me alegro de al menos tener un disco donde la explique, aunque no la vayamos a ver en la gran pantalla". Queda claro que la cantante "es una mujer muy ambiciosa, desde siempre", prosigue.Si algo destaca la concursante de Top Chef sobre Madonna es "que no ha perdido la inquietud creativa. Es una persona que lleva toda la vida montada en el dólar, podría haberse retirado cuando le diera la gana, pero ahí la tienes ilusionada generando una nueva etapa, con su estética, con su campaña…". Cree la travesti que en cada movimiento y cada aparición previa a la salida del disco "no hay nada al azar. Todo ha sido un acontecimiento, desde Coachella a la aparición en la final del mundial de fútbol".Ballentines, que se ha hecho una sesión de fotos imitando la portada de Confessions II, aplaude "esta etapa de madurez" de la cantante, en la que "juega mucho con su propia imagen y con su propia historia. Habrá quien crea que se acerca a la autoparodia, que se la ha tragado el personaje, pero para los fans es muy agradecido que reivindique su legado, ahora que aún puede hacerlo de una manera potente, a través de nuevas canciones, del cortometraje que sacó en YouTube, de su vestuario, etc".PublicidadAdemás, con este disco ha reconocido una vez más la importancia de su audiencia LGTBIQ+, especialmente el gay. "Ella sabe que mucho de su público es marica, es el que la ha rodeado toda la vida, son sus amigos, la gente con la que ha trabajado. Pues no deja de darnos ese lugar". Los guiños han sido continuos, "desde sacar una edición en vinilo especial en Grindr hasta celebrar el Orgullo con la actuación en Times Square. Es que ella es parte del colectivo, aparte de por haber tenido novias, porque es nuestra madre", comenta entusiasmada la presentadora del formato Sí lo digo.Un compromiso con el colectivo que Madonna ha evidenciado a lo largo de toda su carrera, que se imbrica con el devenir de las personas LGTBIQ+ desde hace décadas. "En Times Square hizo un homenaje a las víctimas de la pandemia del VIH. Algo que ya hacía en su última gira, que pude ver en Barcelona", explica la gaditana. En el que era uno de los momentos más emocionantes de aquellos conciertos, se proyectaban "imágenes de gente que murió a causa del SIDA, algunos conocidos y otros gente de a pie. Es una mujer muy comprometida, siempre lo ha sido, y es de agradecer que una figura como ella no se olvide de algo que marcó tan profundamente tantas vidas".Para Ballentines, Madonna representa el opuesto de algo que ha criticado a menudo: "Esas artistas que los maricones endiosamos, que se pasean de orgullo en orgullo, y que después el resto del año no tienen ni un guiño hacia el colectivo ni se implican en ninguna causa". Aunque cree que ellas saben que "sus conciertos se llenan gracias a nosotros", después no ponen "ni un mísero tuit cuando hay una agresión homófoba. Que no digo que en su vida no sean las más LGTBI-friendly del mundo, pero no estaría de más que nos apoyaran más allá de cuando sacan provecho de nosotros".PublicidadPara la finalista de Drag Race España All Stars, "cada generación tiene su momento Madonna, el disco con el que te haces fan", y el suyo "es Ray of light y Music". El primer cedé suyo que se compró fue "el volumen dos de sus grandes éxitos, que iba de Erotica a Music: todo temazos". Un disco se ponía "en bucle, mientras esperaba todos los sábados que saliera algún videoclip suyo en Del 40 al 1 en Canal+". Ay, aquellos tiempos sin Spotify ni YouTube.Más adelante, vivió en primera persona el éxito del primer Confessions of the dance floor. "Recuerdo que todo el mundo se volvía loco cuando sonaba Hung up en los locales, ¡incluso los heteros! Eso lo he vivido yo". Un momento en que ella misma empezaba a coquetear con los escenarios y el mundo drag, y aunque confiesa que se hizo rubia por Christina Aguilera, sabe que Madonna es "la primera y primigenia rubia pop. Lo que más admiro de ella es cómo se reinventa, eso es muy travesti. Verla ahí, con las mismas ganas, me infunde fuerzas para seguir explorando mi parte artística. Es un referente total".Ballentines aplicará esa reinvención en el nuevo curso, donde le espera "una nueva gira de teatros, con un nuevo personaje". Y en la que también quiere" sacar alguna canción más, petarda y divertida". Tras estas semanas estivales, donde sigue actuando todas las semanas por la geografía de nuestro país, aprovechando las citas para pasar unos días tranquilos en ciertos destinos, volverá a la carga. "Se viene más televisión. Para los fans de Drag Race… guiño, guiño", concluye divertida. Mucho trabajo para una travesti que nunca para, tampoco en la pista de baile, al ritmo de su adorada diva.