La guerra de las mañanas no se ha ido de vacaciones del todo. Aunque los grandes rostros de la televisión han abandonado durante semanas sus platós, la batalla por la audiencia ha seguido librándose en una franja en la que las cadenas llevan años disputándose cada décima. Y el verano ha dejado una fotografía que puede condicionar el regreso de septiembre: La 1 ha demostrado que sus mañanas pueden aguantar incluso cuando cambia las caras que están al frente de ellas.PublicidadEl dato más significativo está en La hora de La 1. Silvia Intxaurrondo dejó temporalmente el programa y Aida Bao tomó las riendas junto a Álex Barreiro desde el 29 de junio. Lejos de perder fuerza, el espacio cerró julio con un 22,2% de cuota y 399.000 espectadores, su mejor dato histórico en un mes de julio. En el simulcast con Canal 24 Horas llegó al 24,8% y 445.000 espectadores.No fue un espejismo de un día concreto. Durante el verano, La hora de La 1 mantuvo el liderazgo de su franja con Aida Bao al frente, hasta que Intxaurrondo regresó el 10 de agosto.La otra gran prueba estaba en Mañaneros 360. Javier Ruiz terminó su etapa en RTVE el 7 de agosto, pero lo hizo después de que el programa haya cerrado julio con un 17,8% y 562.000 espectadores, su mejor registro mensual y el mejor dato de la franja matinal de La 1 en un mes de julio desde 2006. El 20 de julio, además, alcanzó su máximo histórico diario: un 26,1% y 1,171 millones de espectadores.La paradoja es evidente: la pública ha llegado al final del verano con una audiencia matinal especialmente fuerte justo cuando está cambiando parte de su equipo. PublicidadTVE cambia las piezas sin desmontar el tableroLa salida de Ruiz convierte Mañaneros 360 en una de las principales incógnitas de septiembre. El periodista deja un espacio que durante la temporada 2025-2026 alcanzó un 15,9% de cuota y se convirtió en líder de su franja después del giro hacia una actualidad más política y analítica que imprimió al programa.Su sustituto ya tiene nombre: Jesús Cintora se incorporará al espacio el 24 de agosto, junto a Adela González.El movimiento permite a RTVE mantener una apuesta reconocible por la información y el análisis, pero plantea una pregunta que solo podrá responder la audiencia: ¿afectará el cambio de presentador a Mañaneros 360?La pública, mientras tanto, ha hecho algo poco habitual en televisión: comprobar durante el verano que el programa puede funcionar aunque cambie su rostro principal. Y esa resistencia puede ser tan importante como los récords.PublicidadIntxaurrondo, además, ya ha regresado a La hora de La 1. Aida Bao, que había ocupado su lugar durante más de un mes, presentó las dos últimas semanas Mañaneros 360. RTVE mueve así sus piezas dentro de una franja que llega a septiembre con una fortaleza mucho mayor de la que tenía al comienzo del curso anterior. Las privadas afrontan cambios en septiembreEnfrente, Antena 3 y Telecinco afrontan el nuevo curso con una situación distinta. Susanna Griso también ha dejado durante el verano su puesto en Espejo público, que ha continuado con una edición estival presentada por Lorena García. El espacio ha mantenido su posición, aunque muy alejada de TVE: el 28 de julio, por ejemplo, alcanzó un 12,7% y 313.000 espectadores, su mejor dato del verano hasta entonces.Pero Antena 3 no parece dispuesta a limitarse a recuperar la fórmula anterior cuando llegue septiembre. Espejo público prepara una reestructuración de contenidos que incluye la eliminación de su tradicional bloque de prensa rosa y un mayor peso de la actualidad.El movimiento tiene una lectura evidente. La pelea por la mañana ya no se limita a quién consigue atraer a más espectadores con una entrevista, una exclusiva o un colaborador concreto. También se disputa qué modelo de programa quiere cada cadena para una audiencia que ha demostrado estar dispuesta a consumir actualidad política durante la franja matinal, aunque sus presentadores habituales estén de vacaciones. Ana Rosa vuelve de vacacionesLa situación de Telecinco es diferente. El programa de Ana Rosa terminó la temporada el 26 de junio y la presentadora tenía previsto regresar en septiembre. Durante estos meses, no ha habido comparación porque el matinal no se ha estado emitiendo.Sí ha habido, sin embargo, un episodio este verano que sirve para medir el peso que Mediaset sigue otorgando a su principal rostro matinal.La crisis migratoria de Ceuta llevó a Ana Rosa a interrumpir sus vacaciones y desplazarse a la ciudad autónoma para intervenir en distintos espacios de Telecinco. El domingo 2 de agosto apareció en Fiesta y en los informativos, y al día siguiente conectó con La mirada crítica, Vamos a ver e Informativos Telecinco.No fue el único movimiento extraordinario de Mediaset. Cuatro recuperó Horizonte para abordar la crisis y el programa alcanzó un 11,4% de cuota el 3 de agosto, mientras En boca de todos llegó al 12,7% de share: sus mejores datos en ese contexto.PublicidadPero la operación tampoco alteró de forma estructural el tablero de las mañanas. La gran prueba para Mediaset llegará cuando Ana Rosa vuelva a ocupar su silla y tenga que competir de nuevo, durante toda la franja, con una TVE que llega reforzada de la época estival. Nueva pieza en el tableroLa partida tendrá, además, un jugador nuevo. Javier Ruiz no se marcha de la televisión: abandona RTVE para incorporarse a La Séptima, la nueva cadena impulsada por José Miguel Contreras, cuyo lanzamiento está previsto para el 5 de noviembre. Ruiz será director editorial y una de las principales figuras del nuevo proyecto.Por eso, su salida de Mañaneros 360 no supone simplemente la pérdida de un presentador para TVE. El periodista pasará a formar parte de una cadena que aspira precisamente a hacerse un hueco en el terreno de la información y el análisis.PublicidadLa Séptima todavía no estará en antena cuando arranque septiembre, pero su llegada añade otra variable a una batalla que puede hacerse todavía más intensa en los próximos meses. El nuevo canal tiene previsto comenzar sus emisiones el 5 de noviembre y ya ha empezado a completar su equipo con nombres como Rocío Delgado. La batalla ya no es por las carasEl verano ha dejado así una situación paradójica. Las cadenas privadas recuperarán en septiembre a sus principales rostros, pero la pública llega a la nueva temporada después de haber comprobado algo que puede resultar más importante que cualquier fichaje: sus programas han sido capaces de mantener —e incluso mejorar— sus registros aunque sus presentadores habituales estuvieran de vacaciones.La hora de La 1 cerró su mejor julio histórico, Mañaneros 360 catapultó a La 1 a su mejor cifra en ese franja desde 2006... Y mientras tanto, Intxaurrondo ya ha regresado, Cintora está a punto de incorporarse y Antena 3 prepara una revisión de Espejo público.La fotografía no permite todavía hablar de un vuelco definitivo: el verano ha estado atravesado por el Mundial y la actualidad acompaña a la mejoría. Septiembre será la verdadera prueba: será entonces cuando Ana Rosa vuelva a competir con su programa completo, Griso recupere Espejo público, Cintora asuma el reto de mantener o mejorar los datos de Ruiz e Intxaurrondo vuelva a enfrentarse a sus rivales habituales.PublicidadLo que sí ha cambiado es el punto de partida, porque hace un año la pregunta era si TVE podía plantar cara en las mañanas, pero ahora la pública llega al nuevo curso con una franja que ha demostrado capacidad para resistir los cambios y con dos programas que han cerrado julio en máximos.La guerra de las mañanas vuelve en septiembre y esta vez no será solo una batalla entre presentadores: será una pelea por saber qué cadena consigue convertir el tirón del verano en audiencia estable, cuando vuelva la rutina.
TVE llega a septiembre mucho más fuerte que las privadas en la batalla de las mañanas
La pública ha resistido el verano con sustitutos y cerró julio con sus mejores registros en años, mientras Antena 3 prepara cambios en 'Espejo público' y Telecinco afronta el regreso de Ana Rosa tr...







