El verano televisivo viene arrebatador. Televisión Española va a marcar el paso. Tiene el Mundial de fútbol, pero además una batería de estrenos para dar batalla a los cadenas privadas. El clásico de El Grand Prix y El Perro Andaluz de Manu Sánchez son las primeras apuestas de una programación de la televisión pública que, al no depender de la publicidad, va a aprovechar el ajuste de presupuesto que deben cuidar sus rivales en épocas de menos anunciantes. Aunque Telecinco también se prepara para convertir su programación en un laboratorio de pruebas. Dentro de las posibilidades de los anuncios, claro. No cuenta la ventaja del presupuesto de TVE, aunque en las tardes probará un programa de buscar el amor con Carlos Lozano, una revista de actualidad de Lunes a Viernes con Santi Acosta y Beatriz Archidona y, en la sobremesa de los sábados y los domingos, El show de Paz Padilla. Estos cambios se comunicaron en rueda de prensa hace unas semanas, pero faltaba explicar qué haría la productora de Ana Rosa Quintana, Unicorn.Los responsables de la cadena, entonces, incidieron que el tramo vespertino de producción de esta compañía se iba a mantener en emisión.. Así, finalmente, El Tiempo Justo de Joaquín Prat será cubierto en vacaciones por El verano se mueve con Ion Aramendi. El nombre del magacín ha sido decidido porque un día a la semana el programa se realizará desde distintos lugares del país. Telecinco sale de sus platós a pueblos, ciudades, playas y chiringuitos de España. Y no es una tontería. Que Telecinco se vaya de tour por el país es una oportunidad para despertar el boca a boca con aquellos espectadores que eran fieles del canal y que se han extraviado por el camino. Es la vieja técnica de venta de tupperwares puerta a puerta. Ante los mínimos de audiencias de su principal canal, Mediaset ya tira del método Avon, llama a tu puerta.Una manera de decir "¡Aquí seguimos y venimos a verte!". Encontrarse con el despliegue de la tele anima a implicarse con la tele. Al menos, si el público se encuentra la magia de la complicidad creativa. Porque la clave de cualquier programa siempre está en cómo jueguen los contenidos. La sociedad española evoluciona muy rápido y los pensadores de las cadenas deben hacer piruetas para leer a su audiencia. A priori, parece que quieren más política. Tal vez porque nos hemos vuelto unos comodones y pensamos que la realidad es lo que se comenta en X en vez de indagar dónde cogen aire los barrios de hoy.
Telecinco llama a tu puerta
La televisión no va a descansar en vacaciones.












