Marina Sanmartín

Actualizado a las 01:52h.

Dicen que la más joven de las cinco cantó antes de morir una vieja tonadilla irlandesa que su vecina reconoció y compartió luego al declarar, pero no es seguro. Todo en este caso sin resolver es resbaladizo, a pesar de las mil y una veces ... que se ha abordado. Lo que sí está claro es que nadie oyó gritos. Al igual que en los cuatro asesinatos anteriores, fueron el silencio y la oscuridad de la noche los únicos testigos del crimen que, como una excepción, no se cometió al aire libre, sino en el cuarto miserable que Mary Kelly alquilaba en una planta baja de Spitalfields, el corazón del barrio londinense de Whitechapel. Ella fue la última víctima de Jack el Destripador, el asesino en serie más famoso del mundo.