Juan Tamariz, el mago de la generación EGB, que hizo que su melena, su chistera, los chalecos coloridos y su violín imaginario formasen parte del acervo sentimental del país, podría tener una escultura en Madrid, la ciudad que le vio nacer y morir, si sale adelante una propuesta ciudadana recogida en la plataforma de peticiones del Ayuntamiento de la capital.Tamariz moría el pasado martes a los 83 años y un día después aparecía en la plataforma Decide Madrid (decide.madrid.es), y no por arte de magia, una petición para que sea recordado con una escultura urbana en un espacio público emblemático de su ciudad para "homenajear su prolífica carrera como uno de los magos e ilusionistas más influyentes del mundo reconociendo su valiosa contribución a la cultura, la literatura mágica y el entretenimiento en España".El "maestro indiscutible y precursor de la prestigiosa Escuela Mágica de Madrid" podría tener su escultura si esta petición ciudadana consigue los apoyos necesarios para ser estudiada por el Ayuntamiento, con más de 30.000 votos necesarios.Medalla de oro de MadridSu "¡chantatachán!", el 'abracadabraba' a la madrileña, no caerá en el olvido y siempre servirá para recordar a un mago que sumó todo tipo de reconocimientos, incluido el de su ciudad, la Medalla de Oro del Ayuntamiento de Madrid.Fue en el día grande de la ciudad, San Isidro, de 2019, con Manuela Carmena de alcaldesa. Allí el cartomago e ilusionista Juan Tamariz alababa a una ciudad que estaba viviendo un "nuevo renacimiento"."He vivido momentos en Madrid muy mágicos". Entonces defendía que la magia trata de "recuperar la infancia" y agradecía el amor de sus padres, que le educaron "en libertad" y le dieron "las bases para hacer y sentir la magia". Tampoco se olvidó de sus hermanos, de su mujer y de sus hijos, destacando que Ana ha seguido sus pasos. "El resto tienen sus propias magias", aplaudía.En 2011 se le concedió la Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes, reconocimiento a su destacada carrera, que se une a otros premios como el del Congreso Nacional de Magia en 1972 y el Primer Premio Mundial de Cartomagia un año después. También el Premio Honorífico de Teoría y Filosofía del Congreso Mundial de Magia de 2009, celebrado en la capital china.Desde Las Vegas hasta Beijin, Tamariz llevó la magia 'made in Madrid' por todo el planeta. Ciudades, festivales y canales de televisión vieron cómo desarrollaba números únicos, llenos de humor y magia.Además firmó numerosas publicaciones de libros, para profesionales o de divulgación de la magia siendo considerado internacionalmente por sus trabajos de teoría de la magia como uno de los más importantes.
Piden una escultura para Juan Tamariz, el mago de la generación EGB, en su Madrid natal: "¡Chantatachán!"
Una propuesta ciudadana en la plataforma del Ayuntamiento pide que el mago sea recordado con una escultura en un espacio público de la capital.









