Lima, 22 ago (EFE).- El terremoto de 7,2 que se sintió el pasado jueves en los Andes del sur de Perú, sin causar grandes daños debido a la profundidad de su origen, forma parte de una cadena de más de 500 movimientos telúricos reportados en lo que va del año hasta este sábado en un país enclavado en el Cinturón de Fuego del Pacífico, la zona de mayor actividad sísmica del mundo. El ministro peruano de Vivienda, Mauricio Arnillas, confirmó el viernes en el distrito de Coracora los daños en viviendas, un colegio y la iglesia matriz de esa jurisdicción andina de la provincia de Parinacochas, además de recoger el pedido de las autoridades locales de declarar en emergencia a esa localidad para facilitar los trabajos de rehabilitación.PUBLICIDADEn tanto que el gobernador regional de Ayacucho, Wilfredo Oscorima, detalló que el movimiento telúrico ha dejado a 498 personas afectadas, una casa destruida y seis viviendas inhabitables, así como 21 escuelas y 26 establecimientos de salud con algún tipo de afectación.Dado que el epicentro del terremoto estuvo a 108 kilómetros de profundidad, los daños en la superficie fueron modestos, sin fallecidos y sólo tres personas heridas, frente a los efectos devastadores de los últimos sismos en Colombia y Venezuela, de magnitudes 7,4 y 7,2 - 7,5, respectivamente.PUBLICIDADEn lo que va del año, Perú ha reportado la ocurrencia de 568 sismos en diferentes regiones del país y julio pasado fue uno de los de mayor actividad sísmica con 115 eventos, de acuerdo a información del Centro Sismológico Nacional (CENSIS), un servicio desarrollado por el Instituto Geofísico del Perú (IGP).El jefe del IGP, Hernando Tavera, explicó que las regiones que presentan un mayor reporte de movimientos telúricos son Lima (67), las sureñas Arequipa (93) e Ica (56), donde ocurrió el último terremoto devastador en 2007 con el saldo de 500 muertos, y la norteña Piura (44).PUBLICIDADLos últimos sismos con efectos graves en Perú han ocurrido en Junín el pasado 18 de julio, de magnitud 5,4 que provocó la muerte de cinco personas y la destrucción de decenas de casas en las provincias rurales de Chupaca y Huayucachi, en los Andes centrales, y el de Ayacucho, en la sierra sur del país, del pasado jueves.El IGP registró varias réplicas en Chupaca, lo que afectó a la población damnificada que tuvo que dormir en carpas al aire libre en una zona de intenso frío por las noches, lo cual provocó la muerte de una anciana.PUBLICIDADTavera explicó que el terremoto en Junín tuvo su epicentro a 14 kilómetros al suroeste de Chupaca y se originó por la reactivación de la falla Altos del Mantaro, con una profundidad de 9,5 kilómetros, lo que generó niveles de sacudimiento del suelo de hasta 75 centímetros por segundo al cuadrado, capaces de ocasionar el colapso parcial o total de estructuras de adobe (ladrillos de barro).El experto señaló que las características del suelo amplificaron el movimiento sísmico en más de 2,5 veces en los anexos Tinyari Chico y Pumpunya, así como en los barrios Pachacutec y Estrellita, donde hubo mayores daños en casas de adobe e infraestructura pública.PUBLICIDADLas réplicas posteriores provocaron el colapso de viviendas que ya habían sido afectadas por el sismo principal. EFE(foto) (video)