El fuerte sismo de magnitud 5.1 que dejó seis fallecidos en la provincia de Chupaca, en Junín, volvió a poner en evidencia la alta actividad sísmica del país. En lo que va de 2026, el Perú ha registrado 477 sismos, de acuerdo con el Centro Sismológico Nacional del Instituto Geofísico del Perú (IGP), que identifica a Ica, Arequipa y Lima entre las regiones con mayor frecuencia de movimientos telúricos este año. Los reportes del IGP muestran que solo en julio se contabilizaron 78 sismos, una cifra que continúa en aumento debido a la constante interacción entre las placas de Nazca y Sudamericana. Hasta el 25 de junio se habían registrado 379 eventos, pero el número creció tras los recientes movimientos en Junín e Ica. TE RECOMENDAMOSKEIKO RECIBE SUS CREDENCIALES Y YA ES PRESIDENTA: ¿QUIÉNES ENTRAN AL GABINETE? | ARDE TROYA Costa sur y centro concentran mayor actividad El análisis del Centro Sismológico Nacional señala que la mayor actividad sísmica se concentra en Ica, Arequipa, Lima, Junín, Ucayali y Pasco. En estas regiones, los movimientos ocurren por la subducción de la placa de Nazca bajo la Sudamericana y, en algunos casos, por la presencia de fallas geológicas activas. Entre los eventos de mayor magnitud registrados este año figura el sismo de 5.0 ocurrido el 30 de junio cerca de Curimaná, en Ucayali. También se reportaron movimientos de entre 4.5 y 4.9 frente a las costas de Ica, Arequipa, Lima y Junín, además de la Amazonía, aunque sin consecuencias de consideración. No obstante, el sismo más destructivo de 2026 ocurrió el 18 de julio en Chongos Bajo, provincia de Chupaca. El movimiento alcanzó una magnitud de 5.1 y provocó seis fallecidos, decenas de heridos, daños en viviendas, establecimientos de salud e infraestructura pública, además de interrupciones del servicio eléctrico. Tras el evento, el IGP registró varias réplicas en la zona. ¿Por qué tiembla tanto en el Perú? El IGP recuerda que el Perú forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, una franja donde ocurre cerca del 80% de la actividad sísmica mundial. La convergencia entre las placas de Nazca y Sudamericana genera una acumulación constante de energía que se libera en forma de sismos, la mayoría de baja magnitud y sin causar daños. Los especialistas precisan que la magnitud mide la energía liberada por un sismo, mientras que la intensidad refleja los efectos percibidos por la población y el nivel de afectación. En ese sentido, el movimiento registrado en Chongos Bajo alcanzó intensidades de VI y VII en la escala de Mercalli Modificada, las más altas reportadas este año, lo que explica los severos daños ocasionados en edificaciones vulnerables. Ante este escenario, el IGP y el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) exhortan a la población a mantener lista la mochila de emergencia, identificar zonas seguras en viviendas y centros de trabajo y participar en simulacros, ya que los terremotos no pueden predecirse, pero sus impactos pueden reducirse con una adecuada preparación.