Publicidad22 de agosto, 2026 - 10h00Un buen manejo de las finanzas personales implica, primero, que el usuario conozca exactamente cuál es su nivel de endeudamiento. “Lo peor que nos puede pasar es no saber cuánto dinero debemos y sobre todo cuánto está comprometido mensualmente”, explica Sonia Zurita, economista y profesora de finanzas en los programas de posgrado de la Escuela de Negocios de la Espol (Espae). Zurita define que un endeudamiento saludable se considera si está por debajo de entre el 30 % y el 40 % de los ingresos mensuales. Si se compromete más de ese porcentaje ya se tiene de alguna manera cierto riesgo de no pagar a tiempo. PublicidadSi ya existe un sobreendeudamiento, que supere ese 30 %-40 %, el usuario debe reorganizar sus obligaciones. Para ello, se requiere:- Identificar los gastos básicos necesarios para vivir, como alimentación, educación, transporte, servicios básicos, salud, vestimenta, pero desde una mirada de subsistencia (lo mínimo para cubrir las necesidades más urgentes).- Definir los ingresos: El usuario debe contemplar sus ingresos y establecer el monto que se destina a los rubros de subsistencia para conocer el rubro que queda disponible. PublicidadPublicidad“Si eso que me queda en teoría me alcanza para pagar mis tarjetas por lo menos en los mínimos, ya tengo una pequeña ventaja, porque quiere decir que si yo restrinjo lo innecesario puedo seguir pagando mis tarjetas de crédito al menos el mínimo. No es lo apropiado, pero por lo menos no voy a caer en mora, que hace más costoso el crédito”, refiere la académica.- Alternativas: Si el monto que resta no alcanza para cubrir con las obligaciones mínimas, Zurita recomienda que se debe buscar alguna alternativa para acceder a un financiamiento más barato. “Si tengo alguna caja de ahorro en mi trabajo que me puede prestar al 7 % u 8 %, ver si me endeudo con esa caja de ahorro y con ese dinero pago las tarjetas que tienen un costo de endeudamiento mayor al 16 %, que es el crédito de consumo en promedio”, señala Zurita.Agrega que se trata de un cambio de deuda. “Me endeudo al 8 % y elimino la deuda que está costando 16 % para quedarme con una deuda más barata. Eso me va a bajar la carga financiera y me va a ayudar un poco a ajustar los pagos momentáneamente”, reitera. - Detener el uso de tarjetas: El usuario debe dejar de utilizar sus tarjetas de crédito para evitar que siga aumentando el endeudamiento.¿Cómo salir de las deudas? Para Zurita, hay dos esquemas que los usuarios pueden aplicar para cumplir con sus obligaciones financieras. El primero se basa en empezar a pagar las deudas más caras, “quizás accediendo a un financiamiento más barato para pagar la deuda más cara”, sugiere. PublicidadLa otra opción se llama bola de nieve, que se trata -explica- de “pequeñas victorias, es decir, tratar de pagar todas las tarjetas en lo posible, en los mínimos, y si me queda un saldo, empezar a pagar la deuda más chiquita. Y eso como que me da la victoria de salir de una (deuda) y me da motivación para continuar en el proceso”. En caso de que eso no sea suficiente, la experta recomienda una asesoría o un análisis profundo de una entidad financiera para ver si se pueden consolidar ciertas deudas y refinanciar a una condición de financiamiento más económica. “A los bancos no les interesa que les dejen de pagar, entonces va a depender mucho de la negociación que se logre hacer con las entidades financieras o con las entidades con las que mantenga una deuda con costo, de manera tal que se puedan renegociar mejores condiciones”, apunta. Metas financierasDe acuerdo con la académica de la Espae, los usuarios pueden establecerse metas a corto, mediano y largo plazo. - A corto plazo: El usuario debe bajar el endeudamiento en los próximos doce meses y empezar a establecer un fondo de ahorro de emergencia. Se sugiere que este fondo sea de uno a tres meses de sus ingresos.- A mediano plazo: Se recomienda disminuir la carga de deuda considerablemente entre uno y tres años para tratar de que esté por debajo del 30 % de su sueldo y tener un fondo de ahorro de emergencia de al menos seis meses de sus ingresos. “Eso es para poder enfrentar cualquier eventualidad, sobre todo de inestabilidad laboral o alguna condición de salud”, explica la economista.- A largo plazo: Se sugiere mejorar la generación de riqueza entre los siguientes tres y cinco años. Esto puede lograrse -señala- a través de nuevos ingresos, negocios o creación de un patrimonio que le permita aumentar el ahorro, “pensando en fondos de jubilación, en esquemas de protección sobre todo para la vejez”, agrega. (I)
Estoy sobreendeudado: guía para reorganizar mis deudas paso a paso
Experta económica de la Escuela de Negocios de la Espol explica cómo salir de deudas y alcanzar metas financieras.









