El �ltimo esca�oLa izquierda global est� alimentando la sospecha sobre la IA y convirti�ndola en otro elemento de su guerra cultural contra "los fachas"Elon MuskActualizado Viernes,
agosto
23:25Audio generado con IAUno de los acontecimientos de este verano ha sido la entrevista que la directora de The Economist, Zanny Minton Beddoes, hizo a Elon Musk. Un intenso cara a cara entre el viejo mundo liberal que se est� muriendo y el nuevo mundo posthumanista que lo est� reemplazando a trav�s de la revoluci�n tecnol�gica. Y, pese a la importancia de este di�logo, la reacci�n mayoritaria de la �lite progresista global ha sido de extrema simplicidad: atacar a Musk, subrayando las partes m�s grotescas de sus respuestas y descartando aquellos elementos que permiten entender la hondura del cambio de paradigma en el que estamos y lo que est� por venir.Una reacci�n que ilustra el encastillamiento ideol�gico en el que se han situado amplios sectores de la izquierda frente a la inteligencia artificial. El hecho de que muchos de sus impulsores y gur�s de Silicon Valley -educados en los noventa en la cultura hacker y el anarquismo ciberpunk, hoy cristalizada en la "ilustraci�n oscura"- apoyen a Trump y expresen posiciones pol�ticas contrarias a la democracia liberal -muy reprobables todas ellas- hace que el mainstream progre vea y presente la IA como una herramienta de la nueva derecha y del capitalismo salvaje. Convirti�ndola en otro elemento para su guerra cultural eterna contra "los fachas".Desde esta l�gica de enfrentamiento, la izquierda fomenta un clima de sospecha en el que la IA es tratada mayormente en los medios de comunicaci�n y la academia como una amenaza existencial para el hombre y no como una herramienta para la posible mejora de sus condiciones de vida y de progreso cient�fico y social.Este creciente rechazo a la IA, conectado con la defensa tan de moda entre la nueva izquierda radical del decrecimiento econ�mico y la idealizaci�n de un pasado rudimentario, pero �libre�, est� condicionando negativamente debates tan importantes como el uso de la tecnolog�a por parte de los poderes p�blicos para actuar con mayor eficacia contra el crimen organizado o el terrorismo -que tambi�n utilizan la IA para sus actividades-, o para construir un ej�rcito moderno y poderoso. Entiendo que objetivos l�gicos y loables de todo Gobierno democr�tico -garantizar la seguridad de sus ciudadanos y la defensa de la naci�n-, pero que son percibidos como una amenaza totalitaria para nuestra libertad. Un ejemplo de esta mirada es la �ltima enc�clica del Papa cuando habla de �desarmar� la IA, pese a que su aplicaci�n militar est� permitiendo a Ucrania resistir la invasi�n rusa y sobrevivir como naci�n.As� pues, el mayor problema no es el desarrollo de la IA -aun con sus claroscuros y las dudas que plantea- ni los avances tecnol�gicos, sino la crisis de confianza en las instituciones democr�ticas. Que temamos y consideremos veros�mil que nuestros Gobiernos utilicen esas herramientas alg�n d�a en contra de nosotros deber�a resultarnos mucho m�s inquietante que la propia tecnolog�a. Esa es la sospecha aterradora, y no la IA.







