NoticiaLa mayor parte de la electricidad colombiana depende de hidroeléctricas, por lo que una disminución de las lluvias afectaría la generación de energía.Energía Foto: IstockPERIODISTA22.08.2026 09:27 Actualizado: 22.08.2026 09:27
Colombia debe administrar con especial cuidado sus recursos energéticos ante la llegada de un posible Fenómeno de El Niño fuerte, advirtió Juan Carlos Morales, gerente general encargado de XM, quien señaló que existe una probabilidad superior al 90 % de que este fenómeno sea fuerte y que podría tener un impacto importante sobre los aportes de agua para la generación hidroeléctrica.La advertencia se conoce después de que el terremoto del pasado 10 de agosto pusiera a prueba al sistema eléctrico colombiano. Según Morales, durante el sismo la demanda del Sistema Interconectado Nacional (SIN) era de 9.400 megavatios, pero la emergencia provocó la desconexión de cerca de 1.700 megavatios, por lo que la demanda cayó hasta los 7.700 megavatios. Es decir, en cuestión de momentos se desconectó aproximadamente el 18 % de la demanda eléctrica del país.El episodio obligó a intervenir rápidamente para evitar que el desbalance provocara una falla de mayores proporciones. Claro comunicaciones por Terremoto Foto:Claro ColombiaMorales explicó que el terremoto afectó infraestructura de los sistemas de distribución local, lo que hizo que una parte importante de la demanda se desconectara de manera natural.Además, algunos equipos de conexión al Sistema de Transmisión Nacional se desconectaron como consecuencia de los sistemas de protección diseñados para responder ante este tipo de situaciones.La salida abrupta de una cantidad tan grande de demanda produjo un desbalance en el sistema eléctrico. Al caer la carga mientras la generación permanecía disponible, aumentó la frecuencia del SIN y se generaron condiciones que debían ser controladas rápidamente.“Significa una caída en demanda del 18 % total”, explicó Morales en entrevista con 6AM W de Caracol Radio.El problema no se limitó a la reducción del consumo. La situación produjo sobrefrecuencia, problemas de tensión y sobretensiones en diferentes puntos del sistema.“Indudablemente requirió la atención e intervención directa para evitar que esa situación, como tal, se agravara y colapsara como el sistema interconectado nacional”, señaló.Según el gerente encargado de XM, la respuesta permitió estabilizar el sistema y recuperar posteriormente la mayor parte de la demanda. Sin embargo, el episodio dejó en evidencia la capacidad que tiene un evento externo, como un terremoto, para alterar de manera abrupta el equilibrio de la red eléctrica nacional.Superada la emergencia inmediata del terremoto, el sistema eléctrico colombiano enfrenta ahora otro desafío: el posible fortalecimiento del Fenómeno de El Niño.El problema está relacionado con la composición de la matriz energética del país. Una parte importante de la electricidad colombiana depende de la generación hidroeléctrica, por lo que una disminución de las lluvias significa también una reducción de los aportes de agua a los embalses.“Nuestra matriz energética está sustentada en esa condición de generación hidráulica. Cuando los aportes caen en el Sistema Interconectado Nacional, también cae el embalse agregado del sistema. Y en ese orden de ideas hay que conservarlo”, explicó Morales.Energía eléctrica Foto:Ministerio de Minas y EnergíaPor esa razón, XM ya está trabajando en el almacenamiento de agua para enfrentar los meses en los que normalmente se presenta la mayor sequía.El periodo crítico suele comenzar en diciembre y extenderse al menos hasta marzo o abril de 2027.La estrategia consiste en llegar a esos meses con suficiente agua almacenada para mantener la generación hidroeléctrica cuando los aportes disminuyan.De acuerdo con Morales, las agencias internacionales estiman en más del 90 % la probabilidad de que se presente un Fenómeno de El Niño fuerte.Una condición de esta magnitud podría tener una incidencia importante sobre los aportes hídricos que recibe el sistema eléctrico colombiano y, por lo tanto, sobre la cantidad de energía que puede producirse mediante las hidroeléctricas.Por eso, el gerente encargado de XM insistió en la necesidad de administrar cuidadosamente los recursos disponibles.“Teniendo en cuenta que en este momento estamos a puertas de una condición del Niño que, según las agencias internacionales, tiene una probabilidad de más del 90 % de que sea fuerte, teniendo una implicación muy importante en los aportes en Colombia, es absolutamente necesario almacenar y administrar muy bien los recursos en el país”, afirmó.La situación de los aportes hídricos ya refleja una reducción frente a los valores históricos. Morales explicó que actualmente los aportes están alrededor del 68 % de la media histórica, aunque la semana anterior se encontraban cerca del 58 %.Aunque hubo una mejora, los niveles siguen siendo bajos y obligan a mantener una estrategia de prevención de cara a los meses secos.Ante una eventual reducción de los aportes de agua, una de las principales herramientas del sistema será aumentar el uso de las plantas de generación térmica.Estas centrales pueden producir electricidad utilizando combustibles y, de esta manera, permiten reducir la presión sobre los embalses cuando la disponibilidad de agua disminuye.“Se requiere, por tanto, generar con térmica”, explicó Morales.La idea es conservar el agua disponible ahora para utilizarla durante los meses en los que las condiciones sean más difíciles.Esto supone un reto para el sistema, pues Colombia deberá combinar de manera cuidadosa sus diferentes fuentes de generación para garantizar el suministro eléctrico durante el periodo seco.El Fenómeno de El Niño no es el único desafío señalado por Morales.El gerente de XM también advirtió sobre las restricciones que persisten en la infraestructura de transmisión eléctrica, además de los retrasos y el agotamiento de algunas redes.Esto significa que el reto no está únicamente en producir suficiente energía. También es necesario contar con la infraestructura necesaria para llevarla desde los lugares donde se genera hasta los sitios donde se necesita.La situación adquiere especial importancia ante un escenario en el que las plantas térmicas tengan que aumentar su participación y el sistema hidroeléctrico enfrente menores aportes.El terremoto del 10 de agosto mostró la capacidad de reacción del sistema frente a una emergencia inesperada. Ahora, Colombia debe prepararse para un desafío diferente, pero igualmente exigente: varios meses de condiciones secas y una posible disminución de los recursos hídricos.Para Morales, el mensaje es claro: el agua que hoy se pueda conservar será fundamental para enfrentar los meses de mayor sequía.El sistema eléctrico colombiano logró superar el desbalance provocado por el terremoto. Pero, mientras las redes siguen enfrentando sus propios desafíos, el próximo gran reto se acerca con el clima: un Fenómeno de El Niño que podría poner a prueba la capacidad del país para administrar sus recursos energéticos durante 2027. Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







