La posible compra de los activos mexicanos de The Dolphin Company por parte de Delphinus no solo representa una operación de 20 millones de dólares derivada de un proceso de reestructura financiera en Estados Unidos, sino que podría concentrar en un solo operador más de 90 por ciento del mercado nacional de hábitats para mamíferos marinos, según Eduardo Albor, fundador de The Dolphin Company y quien ha impugnado la operación.De acuerdo con datos de autoridades y de la Asociación Mexicana de Hábitats para la Interacción y Protección de los Mamíferos Marinos (Amhmar), se trata de una industria turística que genera alrededor de 2 mil 960 millones de pesos anuales y sostiene 14 mil empleos directos e indirectos, además de recibir más de 3 millones de visitantes cada año.
A esta actividad se suman más de 850 millones de pesos anuales en comisiones para agencias de viajes y una inversión acumulada superior a 4 mil millones de pesos en instalaciones, tecnología y programas de cuidado animal, lo que dimensiona el negocio que estaría sujeto a una mayor concentración.En términos de negocio, la eventual adquisición ocurre en una industria que enfrenta simultáneamente un proceso de consolidación empresarial y una reconversión regulatoria, condiciones que podrían elevar los requerimientos de inversión y modificar la estructura competitiva del mercado.









