Aquí tenemos algunos muy populares como el Puente de Isabel II, que cruza el río Guadalquivir en Sevilla. Conocido por los hispalenses como Puente de Triana por unir este emblemático barrio con el centro de la ciudad, hablamos del puente de hierro más antiguo conservado en España. Este fue construido en hierro fundido, forjado por los ingenieros franceses Ferdinand Bernadet y Gustave Steinacher, e inaugurado en 1852.
Sin embargo, no fue la primera de estas construcciones que se puso en pie utilizando hierro fundido. Para encontrar el puente pionero en esta ocasión debemos viajar hasta Inglaterra, concretamente hasta el condado de Shropshire. Allí, cruzando el río Severn, nos encontramos con el Iron Bridge, el primer puente de hierro de su clase.
Cuando se proyectó a finales del siglo XVIII, la garganta del Severn ya se había convertido en uno de los principales focos de la Revolución Industrial británica. La abundancia de materias primas, especialmente carbón, habían convertido a Coalbrookdale, situada a orillas del río, en uno de los centros siderúrgicos más importantes del mundo.
Sin embargo, hacía falta un puente que pudiera conectar las localidades industriales históricas de Broseley y Madeley. En 1773, Thomas Farnolls Pritchard, arquitecto de Shrewsbury, escribió al maestro fundidor John Wilkinson, sugiriéndole la construcción de un puente metálico a la altura del Severn. Para 1775, Pritchard había terminado los planos.







