La Administración Trump quiere pasar a la acción para hundir la economía de Irán tras medio año de guerra enquistada. El presidente de Estados Unidos Donald Trump ha anunciado una nueva ofensiva conocida como el "Día D Económico", con la que pretende atacar al régimen iraní en su recurso principal, el petróleo. Aunque las medidas concretas de esta estrategia se conocerán el próximo lunes, cuando el secretario del Tesoro Scott Bessent las desgrane en rueda de prensa, ya se sabe que el objetivo prioritario es atajar el engranaje camuflado con el que Irán cuenta para seguir vendiendo su principal recurso, el petróleo.La economía iraní descansa fundamentalmente en el crudo y, en menor medida, en el gas. Es el sexto productor mundial, con 4,6 millones de barriles diarios, y posee el 11,8% de las reservas mundiales del combustible fósil. Las sanciones y el aislamiento internacional al que está sometido el régimen de los ayatolás ha sido sorteado por este mediante todo un entramado oculto. Uno de los elementos básicos del mismo son los petroleros fantasma, que viajan sin bandera, con registros falsos y una navegación invisible de detectar en el mar. De noche trasladan su carga a otros barcos petroleros no iraníes que son los encargados de vender el crudo.