Ante el fracaso estratégico de la campaña militar de seis meses y de la estancada diplomacia con Irán, el plan de Donald Trump para derrotar al enemigo pasa ahora por el aislamiento económico del régimen islámico. El presidente anunció anoche lo que bautizó como un “Día D económico”, una nueva ofensiva con la que quiere castigar a cualquier país que ayude o haga negocios con Teherán, una medida que podría provocar un nuevo enfrentamiento indirecto con China o Rusia.“Hoy anuncio la operación económica más demoledora jamás emprendida contra ningún país”, escribió el republicano en su red, Truth Social. “Cualquier país que permita a sus instituciones financieras, empresas, aeropuertos o entidades gubernamentales proporcionar cualquier tipo de salvavidas a Irán se enfrentará a su vez a tremendas consecuencias económicas”.El presidente amenaza con “tremendas consecuencias económicas” a quienes proporcionen “cualquier tipo de salvavidas” a IránPese al memorando de entendimiento firmado en junio, por el que ambas partes se comprometieron a un alto el fuego de 60 días, la guerra volvió a escalar al cabo de pocos días y, tras dos semanas consecutivas de bombardeos de EE.UU. sobre Irán y de Teherán contra bases estadounidenses en la región, Trump volvió a suspender una serie de ataques con los que había amenazado.Ocurrió en paralelo a las informaciones que revelaron que la guerra había reducido las reservas estadounidenses de misiles al mínimo y después de que funcionarios del Pentágono dijeran a Trump que EE.UU. ya había agotado casi toda su lista de objetivos militares en Irán. Sin embargo, el régimen iraní sigue en pie y fortalecido por su control del estrecho de Ormuz y su programa nuclear, aunque degradado, no ha sido destruido.Desde entonces, la Casa Blanca ha intensificado la presión económica sobre Irán, reimponiendo sanciones que se levantaron tras el acuerdo de junio, así como el bloqueo naval a los puertos iraníes. El Departamento del Tesoro lleva meses desarrollando la llamada Operación Furia Económica, la estrategia de presión material que acompaña a la Operación Furia Épica, el nombre que recibió la campaña militar conjunta con Israel.Lee tambiénAunque la economía iraní está debilitada, especialmente después de años de sanciones de Occidente, el objetivo de Washington es que el país pase de la crisis al ahogamiento. Teherán ha conseguido hasta ahora esquivar las medidas de EE.UU. mediante actividades clandestinas, lo que incluye una sofisticada red de petroleros para exportar petróleo.En su publicación, Trump se refiere a la nueva estrategia como “una guerra económica y un aislamiento a una escala sin precedentes” y llama a todos los países a evitar cualquier negocio o ayuda económica o logística al régimen. Entre el tipo de actividades que van a perseguir, el presidente menciona también las opacas y clandestinas: “Contrabando de petróleo, líneas de intercambio de divisas, transferencias de efectivo, casas de cambio, registros de buques, empresas pantalla... Todo esto debe detenerse ahora. Ustedes saben quiénes son”.El mensaje se puede interpretar como un llamado de ayuda a sus aliados, pero también como una amenaza si no siguen los deseos del presidente: “Necesitamos que todos nuestros aliados estén junto a EE.UU. para aislar y derrotar la amenaza iraní. Estos maníacos están contra las cuerdas, y estas medidas históricas los dejarán paralizados y limitarán su capacidad para proyectar el terror en todo el mundo”, sentencia Trump.El anuncio es una advertencia a China, el principal comprador de petróleo iraní, a un mes de la visita de Xi Jinping a EE.UU.China es, con gran diferencia, el principal comprador de petróleo iraní en el mundo y representa más del 80% del exportado por vía marítima. Si Trump finalmente implementa las “tremendas consecuencias económicas” anunciadas contra cualquier socio comercial de Irán, eso podría comportar un choque directo con Pekín. Eso frustraría los acercamientos producidos entre las dos primeras potencias mundiales en el terreno comercial, después de que Trump y su gobierno visitara China antes de verano y a la espera de una visita del líder chino, Xi Jinping, a EE.UU. el próximo mes.Un aliado estadounidense en el Golfo Pérsico se avanzó al anuncio de Trump. Emiratos Árabes Unidos, que antes de la guerra era uno de los principales socios comerciales de Irán, anunció el martes que iba a suspender todas las actividades comerciales, intercambios mercantiles y transacciones financieras con Irán. El anuncio llegó después de que su Ministerio de Defensa anunciara que había detectado dos misiles lanzados desde Irán.Otros países de la región, como Arabia Saudí, Kuwait, Qatar o Bahréin, han anunciado mayores medidas de seguridad y escrutinio sobre las transferencias y el comercio con Irán, pero no han anunciado todavía ningún embargo comercial comparable. Pero la advertencia de Trump también puede ir dirigida a Omán, que lleva días negociando con Irán el establecimiento de una nueva ruta por el estrecho de Ormuz, motivo por el que el presidente amenazó esta semana con “bombardear” el país si “se interpone” en las conversaciones con Teherán.
Trump anuncia una “guerra económica” contra Irán y amenaza a los países que negocien con el régimen
El presidente afirma que esta será “la operación económica más demoledora jamás emprendida” tras el estancamiento de la diplomacia










