El 2026 es ya el tercer peor año en cuanto a superficie quemada en España. De acuerdo con los últimos datos consultados del Sistema Europeo de Información sobre Incendios (EFFIS), hasta ahora los incendios forestales han arrasado con 297.164 hectáreas. Va camino de igualar las 306.555 hectáreas del 2022, segundo peor registro histórico –iniciado en 2006– después del año pasado, cuando los fuegos calcinaron 393.079 hectáreas en el Estado. El crudecimiento de las catástrofes durante el verano responden a múltiples factores: cambios sociales, transformaciones territoriales y alteraciones económicas durante las últimas décadas. Pero también la crisis climática juega un papel importante, y es que puede triplicar la superficie afectada por las llamas en Europa para finales de siglo.PublicidadAsí lo avisa el Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático (PIK) en un estudio publicado esta semana en la revista Global Change Biology. Las condiciones cada vez más cálidas, secas y ventosas podrían extender sustancialmente el área afectada por las llamas en todo el continente. "El cambio climático antropogénico ya está intensificando las condiciones meteorológicas propicias para incendios y aumentando el riesgo de incendios forestales en toda Europa, con un riesgo que se prevé que aumente drásticamente en las próximas décadas", determina la investigación, consultada por Público.Incumplir el Acuerdo de París, el infierno en la Tierra"El cambio climático está provocando un aumento de la actividad de los incendios en toda Europa a medida que las condiciones de calor, sequedad y viento se vuelven más severas", declara en un comunicado Maik Billing, investigador del PIK y autor principal del estudio. "Nuestros resultados indican que podría haber un aumento generalizado de la superficie quemada incluso con un calentamiento relativamente bajo de alrededor de 1,8°C", añade.El Acuerdo de París, adoptado por los países durante la Cumbre del Clima de 2015, establecía el compromiso de no calentar la Tierra 2ºC por encima de su temperatura en la época preindustrial y recogía el esfuerzo internacional para mantenerla por debajo de los 1,5ºC. Los últimos encuentros multilaterales y la superación ocasional de este límite han revelado que las tendencias térmicas van camino de incumplir este acuerdo internacional. En consecuencia, nos encontramos con fenómenos agudizados como los incendios forestales."Si emitimos más y las temperaturas globales aumentan aproximadamente 3,6°C, vemos que los incendios se vuelven mucho más frecuentes, especialmente alrededor del Mediterráneo y en gran parte de Europa occidental y central, incluidas áreas que hasta la fecha no han experimentado muchos incendios", advierte Billing. El artículo científico afirma que estas estimaciones subrayan la importancia de limitar el cambio climático para reducir el riesgo de incendios en el continente.PublicidadMás inversión europea para hacer frente al fuegoEl estudio también emplea un segundo enfoque que modela los efectos de la acción humana para prevenir, detectar y combatir incendios en un mundo con temperaturas más elevadas. Las mejoras continuas en la gestión de incendios podrían reducir la superficie quemada en un 92% en un futuro con un aumento de temperatura de 1,8°C y en un 72% con un aumento de aproximadamente 3,6°C. Si bien la reducción de emisiones es crucial para disminuir el impacto de los incendios, los resultados también muestran que las mejoras en la prevención, la detección temprana y la extinción de incendios desempeñan un papel fundamental para ayudar a reducir la extensión del área afectada."Las condiciones para la propagación de incendios están empeorando, por lo que necesitamos invertir más", recalca en un comunicado Thomas Hickler, coautor de la investigación. "Si Europa aumenta la inversión en la gestión de incendios forestales –formación de equipos de bomberos, equipamiento adecuado, buena coordinación, etc.–, nuestras proyecciones indican que esto puede marcar una diferencia significativa". No obstante, algunos fuegos pueden superar las capacidades de extinción. El experto incide en que la emergencia medioambiental provoca escenarios impredecibles, lo cual requiere sociedades preparadas ante la incertidumbre del futuro. "No podemos simplemente extrapolar a partir de las experiencias del pasado", comenta Hickler.Gestionar el territorio y luchar contra la crisis climáticaEsta impredicibilidad requiere estrategias a la altura. "El estudio muestra cómo el problema de los incendios se agravará notablemente en un escenario de cambio climático si no tomamos medidas de adaptación", valora al Science Media Centre España Víctor Resco de Dios, profesor de ingeniería forestal y Cambio global de la Universitat de Lleida. El experto destaca que una manera de mitigar los efectos de los grandes incendios forestales es mediante "la gestión del combustible". Los cambios en los usos del suelo y la despoblación rural causadas a partir del paso de economías basadas en el primer sector a sistemas financiarizados han acarreado una mayor masa forestal. Con olas de calor más frecuentes, largas e intensas, esta masa se vuelve más sensible al fuego. Hacerse cargo de la vegetación que a la postre sirve como "combustible" para incendios forma parte de las medidas posibles.PublicidadResco de Dios insiste en la relevancia de "centrarnos en la adaptación al cambio climático y global". En una línea parecida se expresa Kirsten Thonicke, investigadora del PIK y coautora del articulo. "Con el cambio climático, las condiciones podrían volverse tan extremas que llegaríamos al límite de nuestras posibilidades para prevenir y combatir incendios una vez que alcancen cierta magnitud", remarca la científica. "Reducir las emisiones es absolutamente esencial, junto con el fortalecimiento de la gestión local de incendios", concluye.Referencia:Billin et al., "Future projections of burned area in Europe highlight the importance of human action". Global Change Biology (2026) https://dx.doi.org/10.1111/gcb.71043.
Más gestión del bosque y menos emisiones, el camino que debe seguir Europa si no quiere ver triplicada su superficie quemada
La emergencia medioambiental puede triplicar la cantidad de superficie quemada para finales de siglo en Europa, según un estudio reciente.








