Desde San Pablo- En un tono “amistoso y cordial”, los presidentes Lula da Silva y Donald Trump renovaron su relación esta mañana, cuando el mandatario brasileño llamó a su colega norteamericano. La conversación duró una hora y 20 minutos, e incluyó todos los puntos que, desde julio, habían generado tensiones entre ambos países. Pero hubo un asunto que esta vez no abordaron: el conflicto diplomático con la no renovación de la visa americana a la embajadora de Brasil María Luizza Viotti. Tampoco hablaron de las demoras de Brasil de dar el placet a Daniel Pérez, designado por la Casa Blanca para comandar la embajada americana en Brasilia. Lula le manifestó a Trump que los argumentos estadounidenses para aplicar aranceles de 25% a los bienes brasileños, son “infundados”: esas alegaciones americanas en que se fundamentó la medida eran la deforestación, no cumplimiento de la ley de propiedad intelectual, el combate a la corrupción, el Pix, el etanol y las importaciones de productos con trabajo forzado. Y el jefe de la Casa Blanca le respondió en los mejores términos, al disponerse a reabrir las negociaciones con los equipos ya designados. Según un funcionario del Palacio del Planalto, “se creó una nube muy positiva y ahora los equipos volverán a negociar. Vamos a ver que sucede”. En Ronda de Corresponsales se analizó todo lo que dejó la conversación entre Donald Trump y Lula da Silva