La Casa Blanca se prepara para la transformación más drástica de su historia reciente, y las máquinas no se detendrán, al menos por ahora. El presidente de la Corte Suprema de Estados Unidos, John Roberts, le concedió una tregua clave a Donald Trump al suspender temporalmente el fallo de un tribunal de apelaciones que exigía frenar la construcción de su monumental salón de baile. La decisión le permite al mandatario ganar tiempo para avanzar con un proyecto de 400 millones de dólares que combina recepciones de lujo con infraestructura de defensa militar. El freno puesto por el máximo tribunal congela el plazo límite que vencía este mismo viernes y que amenazaba con paralizar las obras en los jardines de la mansión presidencial. Semanas atrás, la justicia inferior le había dado la razón a las agrupaciones proteccionistas al determinar que sumar más de 8.000 metros cuadrados a un edificio histórico requiere de manera indiscutible el visto bueno del Congreso, un aval con el que el Poder Ejecutivo no cuenta actualmente.
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