Cuando aparece un algoritmo criptográfico nuevo, surge una tensión: los algoritmos clásicos (como X25519 o Ed25519) llevan años resistiendo ataques, pero son vulnerables a un futuro ordenador cuántico; los post-cuánticos (como ML-KEM o ML-DSA) resisten a lo cuántico, pero son más recientes y menos probados. El cifrado híbrido resuelve la tensión: usa los dos a la vez.
La idea en una frase
Combina un algoritmo clásico y uno post-cuántico de forma que el sistema solo se rompe si ambos fallan simultáneamente.
Un atacante clásico tendría que romper el algoritmo post-cuántico; un atacante cuántico tendría que romper el clásico y además el post-cuántico. Ganas seguridad frente al futuro sin apostar todo a un algoritmo joven.
Dos lugares donde aplicarlo






