Bruselas (EFE).- La Autoridad de Protección de Datos de Países Bajos (AP) impuso este viernes a Uber una multa de 824,99 millones de euros por automatizar decisiones sobre la suspensión de cuentas de sus conductores, lo que supone la segunda mayor multa hasta la fecha bajo la normativa europea de protección de datos.

Según la AP, Uber utilizaba un software para monitorizar el comportamiento de conducción de los chóferes y controlar las valoraciones de los clientes; cuando el sistema detectaba una sospecha de fraude o valoraciones demasiado bajas, las cuentas se desactivaban automáticamente sin intervención humana, algo que ocurrió entre 2018 y 2022.

A esto se suma que Uber tampoco informó adecuadamente a los conductores sobre el proceso.

«Uber cometió infracciones graves. Los conductores eran suspendidos sin contemplaciones, de forma que de un momento a otro se quedaban sin ingresos a través de Uber. Eso está prohibido. Un ordenador no puede tomar por sí solo decisiones con grandes consecuencias para una persona. Aquí antes debería haber intervenido un ser humano», declaró la vicepresidenta de la AP, Monique Verdier.

El caso llegó al regulador neerlandés después de que 171 conductores franceses denunciaran los hechos ante la Liga de Derechos Humanos (LDH), una organización francesa de defensa de derechos, que trasladó la queja al regulador de privacidad de Francia.