Noticia Exclusivo suscriptores Los cuerpos de la ciudad con más víctimas fatales fueron trasladados a Palmira, mientras la entidad continúa atendiendo casos de delitos comunes.Medicina Legal. Foto: Redes sociales.PERIODISTA JUDICIAL21.08.2026 10:40 Actualizado: 21.08.2026 10:40 PERIODISTA21.08.2026 10:40 Actualizado: 21.08.2026 10:40

Mientras cientos de familias buscaban a sus seres queridos tras el terremoto del 10 de agosto, Medicina Legal enfrentaba otra emergencia: su sede de Cali quedó fuera de operación y uno de los cuatro laboratorios de genética del país resultó afectado. Allí no solo se reciben y disponen de los cuerpos, también se practican los exámenes médico legales por violencia sexual y pruebas de balística, por lo que cualquier traumatismo en esta operación se resiente en los procesos judiciales. Esto obligó a la entidad a desplegar una operación sin precedentes para garantizar la identificación y entrega de los 145 cuerpos de víctimas del terremoto, mientras continuaba recibiendo, durante la primera semana de la tragedia, el medio centenar de muertos por violencia común que se registra habitualmente en Cali.La solución fue trasladar toda la operación forense a Palmira, ampliar la capacidad con carpas y mesas portátiles enviadas desde Bogotá y montar, en tiempo récord, un contenedor refrigerado para conservar los cuerpos. El mayor reto, según la entidad, fue evitar cualquier error en la identificación de las víctimas, incluso cuando la presión de las familias por recibir los cuerpos era cada vez mayor."Uno de los elementos con los que más tenemos que tener cuidado en estos desastres masivos es con no equivocarnos en la entrega de un cuerpo. Hasta que no logramos tener plenamente identificados los cuerpos, no los entregamos", le dijo a EL TIEMPO Juan Carlos Medina, director regional de Medicina Legal.La emergencia obligó a la entidad a trasladar no solo a los equipos de patología, identificación y criminalística, sino también todos los insumos necesarios para continuar prestando el servicio. Los primeros cuerpos del desastre comenzaron a llegar a Palmira durante la madrugada del martes, después de que se descartara utilizar la sede de Cali.El primer día de operación estuvo marcado por las dificultades propias de trabajar en un lugar improvisado. Sin embargo, desde el miércoles el proceso empezó a estabilizarse y los funcionarios trabajaron hasta la madrugada para practicar necropsias e identificar a las víctimas.A esa carga se sumó la atención de la violencia común. Entre el 10 y el 17 de agosto, Medicina Legal recibió 53 cuerpos correspondientes a homicidios y otras muertes violentas ocurridas en Cali, que también tuvieron que ser trasladados a Palmira para realizar los procedimientos forenses. El reto de identificar a los menoresUno de los mayores desafíos fue la identificación de cinco menores de edad fallecidos durante la emergencia. Al no contar con cédula, huellas registradas ni cartas dentales, las muestras genéticas tuvieron que ser enviadas al laboratorio de Bogotá, luego de que el de Cali quedara afectado por el terremoto.Con apoyo de la Fuerza Aérea, las muestras fueron trasladadas de forma prioritaria y los resultados estuvieron listos en 48 horas."La gente nos decía que podía reconocer a sus familiares a simple vista, pero esos reconocimientos no son una identificación. Si nos equivocamos, generamos un doble duelo para las familias y problemas jurídicos para la entidad", explicó el funcionario.Por esa razón, Medicina Legal solo entregó cuerpos plenamente identificados mediante huellas dactilares o carta dental, los dos métodos reconocidos por la ley.La emergencia también encontró a la entidad con una dificultad adicional: antes del terremoto ya había decenas de cuerpos no reclamados o sin identificar ocupando las cámaras de refrigeración.En Cali permanecían cadáveres de personas que nunca fueron reclamadas por sus familias o ciudadanos cuya identidad no había podido establecerse.Cuando se cumplen todos los procedimientos judiciales y administrativos, esos cuerpos son enviados a inhumación estatal en el cementerio de Siloé, mediante un contrato financiado por la Alcaldía de Cali. Para este año, Medicina Legal solicitó 150 cupos.Sin embargo, la inhumación programada aún no se había realizado cuando ocurrió el terremoto, lo que redujo aún más la capacidad de almacenamiento.Ante esa situación, la Alcaldía alquiló un contenedor refrigerado que instaló en el Cementerio del Sur, mientras Emcali adecuó la infraestructura eléctrica necesaria para ponerlo en funcionamiento.Allí fueron trasladados los cuerpos que permanecían bajo custodia de Medicina Legal, mientras la entidad continúa avanzando en la identificación y entrega de las últimas víctimas del desastre.Sara Valentina Quevedo y Carolina Bohórquez, enviadas especiales de EL TIEMPO en Cali Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.