Toda España está pendiente de un cambio en el clima este fin de semana. Y no es para menos, ya que los modelos anticipan una borrasca fría no muy común en el mes de agosto. Las tormentas, lluvias y granizadas han sido protagonistas durante este verano que ha registrado varias olas de calor y altas temperaturas. Sin embargo, el tiempo que se espera para este sábado y domingo, cuando solo queda un mes para dar por finalizado el periodo estival, poco tiene que ver con la inestabilidad propia de los días veraniegos.Un giro inesperado que no ha pasado desapercibido para Estados Unidos, que vigila muy de cerca esta borrasca fría que amenaza a España. El motivo, según el físico Francisco Martín León de Meteored, se debe a que "un sistema de bajas presiones en medio del Atlántico Norte, situado al noroeste de las Azores, está sufriendo ya un proceso de profundización gracias a la presencia en interacción con una vaguada en altura conducida por un máximo de chorro extratropical, también atípico, sobre aguas relativamente cálidas".Pues bien, esta profundización de la que habla Martín León es más típica en los meses de frío, por lo que que se produzca en agosto ya aparenta cierta anomalía. No obstante, las presiones son las que marcarán la llegada de una posible ciclogénesis explosiva, que estarían al límite según señalan desde Meteored.Por su parte, el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos ha declarado que esta especial atención se debería al posible carácter tropical o subtropical en el que puede derivar esta borrasca fría. El sistema de bajas presiones viene formándose desde las Azores mientras se ha ido desplazando lentamente hasta situarse cerca de la Península Ibérica. Su comportamiento extraño y sus características inusuales para la época hacen dudar al NHC.La borrasca, según se desplaza hacia nuestra zona, podría adquirir en contraste más calor del pensado, provocando más vapor de agua y, por ende, liberando todavía más calor. Una inyección de energía conocida en meteorología como calentamiento diabático. Si la borrasca adquiere más calentamiento, también adquiere más convección, es decir, tormentas y cambios en su estructura. Si el proceso además se vuelve repetitivo, puede llegar a producirse lo que se conoce como seclusión cálida. El núcleo de la borrasca pasa a ser cálido, evolucionando así a un ciclón.No obstante, de momento solo cifran en un 20% las posibilidades de que la borrasca termine siendo un fenómeno tropical o subtropical en los próximos 7 días. En este sentido, desde la NHC lo han categorizado como una baja no tropical, pero seguirán de cerca la evolución, sobre todo, de cara a este fin de semana, ya que podría tener un comportamiento impredecible. Aunque de distintas característica, el fenómeno podría hacer llegar un frente a España marcado por las tormentas y las lluvias fuertes.