España está a las puertas de un importante cambio de patrón atmosférico el fin de semana, con el anticiclón retirado a los cuarteles de Islandia, la dorsal de vacaciones en Italia, la irrupción de una masa de aire del Ártico y la aparición de una vaguada e incluso una ventual dana, que dejarán lluvias copiosas y que tumbarán las máximas hasta entre 5 y 10° por debajo de los valores normales para esta altura de año. Se trata de una configuración más propia del otoño, pero en agosto. ¿Es esto normal? Cinco expertos consultados por EL PAÍS coinciden en que este zarpazo otoñal entra dentro de la normalidad, aunque es raro en los últimos años, en los que el verano se alarga hasta bien entrada la siguiente estación. La nota diferencial respecto a los veranos de antaño es la gran cantidad de energía acumulada este año debido a un mar Mediterráneo en ebullición, un extra de gasolina que puede dar lugar a una situación muy adversa, con posibles granizadas e inundaciones súbitas.“Este temporal entra dentro de lo normal, lo que no era normal era lo que teníamos hasta ahora”, señala José Luis Camacho, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que explica que este verano “se ha caracterizado por la persistencia de una fuerte dorsal de anticiclón en diversas posiciones, pero sin moverse sobre la gran parte de la Península, sobre todo sobre el Mediterráneo”. Esta insistencia ha generado “una situación de mucha estabilidad” que se ha traducido en “un gran manto cálido a unos cientos de metros sobre el terreno y con poco movimiento del aire” desde junio hasta agosto que, muy de vez en cuando, se ha roto con algunas tormentas. ⚠️ NOTA INFORMATIVA | Lluvias generalizadas en el norte y este peninsulares.➡️ Podrá haber inundaciones locales, sobre todo en el entorno de los Pirineos.➡️ El jueves, tormentas con granizo grande y viento muy intenso en zonas del sureste.+ info 👉https://t.co/0qneNvQx4A pic.twitter.com/ZYufpm0Jcu— AEMET (@AEMET_Esp) August 19, 2026