Contenido automatizadoEl joven se instaló en una casa entre las montañas, donde utiliza paneles solares, obtiene agua de un pozo y de la lluvia y cultiva sus alimentos. Síguenos y léenos en Google DiscoverDejar la ciudad por la vida rural. Foto: redes socialesPERIODISTA21.08.2026 08:31 Actualizado: 21.08.2026 08:31 21.08.2026 08:31 Actualizado: 21.08.2026 08:31
A los 22 años, Iker dejó su vida en la ciudad para instalarse en una casa entre las montañas y avanzar hacia un modelo de mayor autosuficiencia. Sin experiencia previa en el campo, aprendió a generar electricidad mediante paneles solares, gestionar su propio abastecimiento de agua, cuidar animales y cultivar alimentos. La decisión fue el resultado de varios años de preparación y de su intención de organizar su rutina en contacto directo con la naturaleza. LEA TAMBIÉN Antes de concretar la mudanza, Iker comenzó a modificar algunos hábitos mientras todavía residía en la ciudad. Compraba leche y huevos directamente a pequeños productores, buscaba pasar más tiempo en espacios verdes y trataba de incorporar prácticas vinculadas con la vida rural.Ese proceso previo le permitió prepararse para una rutina que, una vez instalado en la montaña, pasó a depender en gran medida de su propio trabajo. Uno de los primeros desafíos fue garantizar servicios básicos que en la ciudad recibía a través de las redes convencionales.Paneles solares y agua de lluvia: cómo Iker abastece su casaLa vivienda no cuenta con suministro eléctrico convencional. Para resolverlo, Iker instaló junto a su primo un sistema de paneles solares. Según relató, al comenzar no tenía conocimientos técnicos sobre este tipo de instalaciones, por lo que estudió por su cuenta su funcionamiento hasta conseguir poner el equipo en marcha.Así logró un joven de 22 años la independencia total. Foto:Redes sociales.El abastecimiento de agua también requiere una gestión propia. Utiliza un pozo y complementa ese recurso mediante la recolección de agua de lluvia. El caudal se conduce a través de canalizaciones y posteriormente pasa por un proceso de filtrado antes de su consumo.La experiencia modificó su percepción sobre recursos que anteriormente consideraba disponibles de forma automática. “En la ciudad damos por hecho que siempre habrá luz y agua, pero acá tengo que conseguirlas por mí mismo. Todo es ponerse y así aprendes”, sostuvo. LEA TAMBIÉN La rutina de Iker en el campo: animales, huerta y trabajos de mantenimientoSus jornadas comienzan con la salida del sol y están condicionadas por las necesidades de la finca y de los animales. Entre sus primeras tareas se encuentran revisar los corrales, proporcionar alimento y limpiar los bebederos de las cabras, los patos, las gallinas y el cerdo.Cuando las cabras están produciendo leche, también realiza el ordeño manual durante la mañana. Después distribuye el resto del día entre trabajos que cambian de acuerdo con la temporada y las necesidades de la propiedad.La rutina en una montaña alejado de todos. Foto:Redes sociales.Entre esas actividades figuran cortar leña para la calefacción, reparar cercos, podar los olivos y mantener una huerta de frutas y verduras. Su objetivo es aumentar progresivamente la cantidad de alimentos que puede obtener directamente de la finca.El trabajo por internet que le permite sostener su vida en la montañaLa actividad de Iker no se concentra únicamente en las tareas rurales. Junto a su hermano gemelo desarrolla un proyecto comercial por internet que administra desde la propia finca.Los ingresos generados mediante ese emprendimiento le permiten afrontar gastos relacionados con las instalaciones, adquirir insumos y financiar su vida cotidiana. El trabajo remoto funciona así como complemento de las actividades que realiza diariamente en la propiedad. LEA TAMBIÉN Iker sostiene que el modelo requiere dedicación constante y que la posibilidad de trabajar por internet no implica obtener ingresos sin esfuerzo. Su rutina combina las responsabilidades del emprendimiento con las tareas necesarias para mantener la finca.Los próximos proyectos de Iker para aumentar la autosuficienciaLa transformación de la propiedad continúa. Entre sus próximos objetivos se encuentran aumentar el número de animales, ampliar la producción de alimentos y mejorar diferentes sectores de la infraestructura.También proyecta elaborar quesos artesanalmente a partir de la producción de la finca. Con esos cambios busca reducir de manera gradual su dependencia de recursos externos y ampliar las actividades que puede desarrollar en el lugar donde decidió establecerse.La Nación (Argentina) / GDA. Más noticias en EL TIEMPO*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de La Nación (GDA), y contó con la revisión de la periodista. Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







