Cabo SueltoLas vacaciones de Pedro S�nchez son un gesto altamente inflamable. Ha optado por el teletrabajo para manejar un foll�n internacional gigante en una ciudad espa�ola asediadaPedro S�nchez, preside una reuni�n telem�tica de coordinaci�n sobre la situaci�n en Ceuta.EFEActualizado Jueves,
agosto
22:54Audio generado con IAEntre las variadas deficiencias del trabajo del Gobierno en la actual crisis humanitaria de Ceuta, las vacaciones de Pedro S�nchez son un gesto altamente inflamable. De est�tica derrumbada. El presidente ha optado por el teletrabajo para manejar un foll�n internacional gigante en una ciudad espa�ola asediada. El blablacar de ministras y ministros de visita tambi�n parece ineficiente. Incluso estrafalario. S�lo falta King �frica. Un estado de alarma convocado a tiempo habr�a permitido interpretar la implicaci�n responsable del Gobierno ante los ochenta y tantos mil ceut�es, por la convivencia de una ciudad diversa, por puro instinto pol�tico. Pero Marruecos es la criptonita de S�nchez. Marruecos lo empuja a la l�brega actividad de hacer las cosas lentas, sin reflejos, inexplicables, como para no molestar. Marruecos sabe que todo el mundo tiene un precio y ellos pueden pagarlo.No hace falta ser de derechas, ni siquiera de extrema derecha, para sospechar que alguien que no reacciona fuerte ante las cosas que importan exuda una brisa de despedida, de fin de fiesta, de exprimir el �ltimo verano. Se puede creer en la izquierda y decirle a la izquierda (sea ahora lo que sea) que justo en asuntos de inmigraci�n y de leyes de extranjer�a y de defensa de los ciudadanos es donde no les conviene perder el equilibrio. Ni siquiera es bueno ofrecer la imagen de trabajar con demasiada cautela. No hay mejor negocio que la protecci�n eficaz, r�pida y firme de la gente vulnerable. No hay peor indigencia moral que la de echar al n�ufrago el cabo m�s ra�do. Todo esto suena a tiritona ante Marruecos. Ni una llamada al embajador, que sepamos. Ni una palabra de severa, que escuchemos. Ni una raz�n de molestia. S�lo im�genes de muchachos tirados y muchachas abandonadas, malviviendo, expuestas a una situaci�n insostenible, como quien asiste a su propio entierro.De aqu� al Mundial 2030, por fijar una fecha asumible, la escalada de olas de migrantes en Ceuta y Melilla podr�a ser generosa. El prop�sito de Marruecos es avivar un trauma por desgaste. La amenaza esperada incordia m�s que la amenaza cumplida. Detr�s de los que est�n ahora acumulando abandonos vendr�n otros tantos. El mundo est� mal hecho. Y el Gobierno mal engrasado. Le ha dado tiempo a los racistas a cargar las cantimploras. Le han dado vuelo a la extrema derecha por la parte que no es. Hay algo de asqueroso tacticismo electoral en todo esto.La suerte es tener a Feij�o enfrente.






