ColumnistasLa introducción de lógicas y simbologías castrenses distancia a la Fuerza Pública de la comunidad y conlleva el riesgo de derivas autoritariasEscuchar21 de agosto 2026, 05:45 a. m.No necesitamos coroneles ni tenientes, sino policías inteligentes y honestos, afirma el autor de este artículo. Foto de mayo de 2025, durante una visita del entonces presidente, Rodrigo Chaves, al centro penitenciario La Reforma. (Rafael Pacheco Granados/Rafael Pacheco Granados) Constantino UrcuyoEs abogado y doctor en Sociología Política de la Universidad de París. Catedrático de la Universidad de Costa Rica, exdiputado y director académico del Ciapa. Profesor visitante en las universidades de Tulane y Salamanca. También es consultor internacional y nacional para diversas empresas.En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.
Militarizar la Policía no hará más segura a Costa Rica
La restauración de grados militares en la Fuerza Pública confunde seguridad nacional y seguridad ciudadana, desvía la atención de los problemas reales y amenaza el modelo civilista costarricense







