ColumnistasCosta Rica necesita autoridades que enfrenten al crimen, sí, pero sin convertir la excepción en método ordinario de gobiernoEscuchar17 de junio 2026, 06:00 a. m.La promesa de “mano dura” del actual gobierno trae algo de fondo: empieza a perfilarse una forma de entender el poder público en que los controles democráticos, las garantías y los contrapesos se presentan, cada vez más, como obstáculos para gobernar. (Shutterstock/Imagen) José Daniel Rodríguez ArrietaComunicador para el cambio social, máster y doctorando en Derechos Humanos, y escritor. Es docente e investigador de la Escuela de Ciencias Políticas y del Centro de Investigación y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica, y ha sido consultor para diversos entes, nacionales e internacionales en materia de derechos humanos y migración.En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.
La peligrosa impaciencia frente a los límites del poder
Costa Rica enfrenta una amenaza real del crimen organizado, pero también el reto de preservar las instituciones y controles que han sostenido su tradición democrática








