Las villas modernistas conviven con promociones para vivir todo el a�o.Vista a�rea de una de las playas de Benicasim, la de Voramar, con las villas modernistas, el paseo mar�timo y otras construcciones m�s recientes.DreamstimeVillas modernistas, playas y naturaleza dibujan un paisaje que hace poco m�s de un siglo se convirti� en sin�nimo de veraneo. Se trata de Benicasim, en la provincia de Castell�n y que, durante d�cadas, fue conocida como el Biarritz del Mediterr�neo. Benicasim es, junto a Pe��scola, uno de los grandes reclamos tur�sticos de la Costa del Azahar, que toma su nombre de la arom�tica flor del naranjo, cuyo cultivo est� muy arraigado en la zona desde tiempos inmemoriales. Lo introdujeron los �rabes, y precisamente, los expertos creen que el nombre de la localidad procede de uno de los principales linajes de la pen�nsula durante la etapa andalus�, los Banu Qasi o Beni Casi.EXPANSI�NSe trata de una construcci�n que se edific� en el siglo X sobre unos restos de origen romano, y donde vivi� esta familia. En 1094 fue conquistada por el Cid Campeador, pero poco despu�s la recuperaron los almor�bides. En 1234, la localidad pas� a integrarse de manera definitiva en la Corona de Arag�n, aunque como en otras localidades de la costa, la poblaci�n mengu� por los constantes ataques y saqueos de corsarios.La situaci�n cambi� a finales del siglo XIX, mientras el ingeniero Joaqu�n Coloma Grau supervisaba las obras de mejora del trazado de la v�a ferroviaria que discurre junto al mar. Necesitaba un lugar para poder descansar y decidi� edificar una villa, que tom� el nombre de su mujer, Pilar. Se financi� con la dote de 15.000 pesetas que aport� la esposa.Llegan los veraneantesOtras familias de la burgues�a valenciana y castellonense siguieron su ejemplo y alzaron otras fincas modernistas, que siguen marcando parte del paisaje de la localidad junto a la arena de sus siete kil�metros de costa. En ellos hay cinco playas, todas distinguidas con la bandera azul: L'Almadrava, Torre de Sant Vicent, Els Terrers, Heli�polis y Voramar.Voramar desde otro �ngulo con el Hotel Voramar en primer t�rmino.Wikimedia CommonsEsta �ltima da nombre a uno de sus hoteles m�s c�lebres de la localidad, que abri� en 1933. El selecto establecimiento inspir� al periodista y escritor castellonense Manuel Vicent (1936), quien veraneaba en la localidad y cuya novela Le�n de ojos verdes transcurre en el establecimiento. El complejo acogi� un hospital militar durante la Guerra Civil, y luego fue residencia del Auxilio Social y de la Secci�n Femenina durante los primeros a�os del franquismo. La familia Pallar�s, que fund� el negocio, recuper� su gesti�n en los a�os cincuenta, en los que empez� a cambiar para siempre toda la costa de Castell�n con el turismo de masas.Al otro lado de la franja costera aparece un paisaje diferente. El Parque Natural del Desierto de Las Palmas se extiende por el interior del municipio, mientras la V�a Verde del Mar aprovecha el antiguo trazado ferroviario hasta la vecina localidad de Oropesa del Mar. La combinaci�n de mar, monta�a y espacios naturales ha contribuido a ampliar el atractivo de la localidad m�s all� de verano, as� como la oferta cultural, que tiene en el festival de m�sica FIB su principal punto fuerte.EXPANSI�NLa desestacionalizaci�n est� contribuyendo a transformar Benicasim. Para Juan Luis Herrero, consultor de Dils Lucas Fox en Valencia, su atractivo est� en su margen de recorrido frente a otras localidades del litoral de la Comunidad Valenciana. "Es un mercado con un importante potencial de crecimiento", se�ala, al tiempo que destaca la combinaci�n de costa, paisaje y naturaleza del municipio."Estamos viendo una evoluci�n progresiva desde un destino tradicionalmente vacacional hacia un enclave residencial cada vez m�s estable, con mayor inter�s por vivir en la zona de forma permanente". La disponibilidad de servicios durante todo el a�o y la extensi�n de su costa son los factores que m�s contribuyen a este cambio de paradigma, explica el inversor inmobiliario Carlos Figueira. Detalla que la demanda est� cada vez menos vinculada a la temporada estival y m�s orientada a la residencia permanente.EXPANSI�NEXPANSI�NMercado en efervescenciaEsta transici�n ya se refleja en los precios. Seg�n el portal inmobiliario Indomio, el metro cuadrado alcanz� el pasado julio un importe medio de 2.848 euros, un 8,12% m�s que doce meses atr�s.La diferencia entre zonas es notable, ya que en las playas de Torre de Sant Vicent y Almadrava, llega a 4.239 euros por metro cuadrado. En la de Voramar, el promedio es de 4.013 euros. El repunte coincide con un fuerte crecimiento que est� viviendo toda la costa de Castell�n, con un crecimiento interanual del 14,5%, seg�n Fotocasa.