A las 9.25h la expectación era máxima en la sala de prensa de la Ciudad del Real Madrid en Valdebebas. Jose Mourinho ya había hablado después de cada amistoso para los canales del club y desde el martes, en el programa El Chiringuito de Josep Pedrerol, ofreció de forma troceada una entrevista en la que no se escondió aunque mostró una versión más serena.El discurso, en los 42 minutos de exposición ante los medios, fue muy claro. Mourinho tiene tatuado que “el compromiso no se negocia” y reconoció, hasta en tres ocasiones, que no iba a ser una temporada de color de rosa. “No seré naíf, sé que el problema llegará”.Por esa línea se explayó más el portugués, todavía con el ojo morado por el balonazo que recibió en un entrenamiento la semana anterior: ”Los jugadores me ayudan mucho a no tener problemas. Y el grupo ayuda a los capitanes a estar en un periodo de observación y tranquilidad”. Preguntado por cómo volverá el Madrid a ganar títulos, el técnico decidió en ese momento argumentar las aristas de su discurso: “Necesitamos ser un equipo, trabajar bien, no intentar negociar cosas que son innegociables. El compromiso no tiene modo de no estar presente en cada minuto. Hay que superar momentos de frustración por resultados negativos o por algo personal. Mañana habrá frustración para muchos, por primera vez yo soy del inicio y otro va al banquillo. Deben saber vivir de forma individual y colectiva esos momentos. No puedo empezar un partido con 15 o 14. Espero que sea difícil para mí, espero que ellos trabajen como ahora. Si uno baja el nivel, será fácil”.En ese aviso, hay un aspecto clave, que es la parcela defensiva con jugadores señalados el curso pasado por su falta de disciplina en los modelos de juego de Xabi Alonso y Arbeloa. Nadie podrá “esperar a que le llegue el balón”. “Hay que defender con once. Si nos empujan, hay que defender todos. Si presionamos alto y no salen, no tienes que defender, solo jugar y machacar. Una cosa es trabajar presionando y otra cerrando espacios. El concepto de defender y esperar el balón recuperado, no va. Te digo además que cada vez que los trabajamos en los entrenamientos hubo cero problemas”, argumentó.Mourinho confirmó que estuvo tranquilo con la renovación de Vinícius porque desde el primer día le dijeron que “se quería quedar” y entiende que es compatible con Bellingham y Mbappé, aunque deja claro que no siempre van a estar juntos. “Son jugadores increíbles, y ellos quieren jugar con jugadores increíbles. Los top tienen frustración cuando juegan con jugadores que no son top. Puede ser más difícil. Ancelotti encontró un Brasil perfecto para Vini, Deschamps para Kylian y Tuchel para Jude. Es más difícil para Mourinho encontrar esa fórmula, pero ahí estamos. Quiero que se sientan cómodos. Quiero pedirles cosas que sé que lo hacen bien y no por obligación. Tengo confianza que todo irá bien. No son posiciones incompatibles”.En la última entrevista de Yan Diomande, el extremo recién llegado dijo que “mataría por Mourinho”. El técnico reconoce que esa es la actitud que quiere y que nota en sus jugadores, aunque matizó: ”Es una expresión, no la seguiremos palabra por palabra. Me gusta. Pero espero más que sea disponible por mi grupo, por el Real Madrid, y creo que es lo que quiere decir. A veces las palabras son fáciles, es más difícil pasar a la acción. No son diferentes de lo que veo en todos. Los veo comprometidos, con voluntad grande de hacer las cosas bien. No somos el grupo perfecto, no existe. No seré naif, sé que el problema va a llegar”.El técnico, que sonrío en cada pregunta, nota la “adrenalina” de empezar “los partidos de verdad” y tiene claro que “un año sin títulos no se puede considerar un equipo aquí”, aunque más allá de eso quiere construir “una bases para el futuro y ya empezamos con cambios”. “Cada punto nos acerca más a Cibeles”, añadió, dejando claro esa exigencia en cada encuentro y en cada escenario. “El Espanyol es un buen equipo. Juegan bien, tienen ambición, me gustaron en el primer partido”, resolvió al hablar del choque de este sábado (21.30h).Mourinho añadió que hasta mayo no le llamaron del Real Madrid, aunque Florentino Pérez lo hacía después de cada título y se alegraba (“yo no soy el artífice, son los que estaban, Carlo y Zidane”), y que antes de venir recabó “mucha información” de todos los problemas que hubo en el vestuario el curso pasado. Entre ellos, la pelea entre Tchouaméni y Valverde: “No tuve que decir nada, empezamos de cero y vi normalidad”.Aunque ya habló en El Chiringuito de ello, se le preguntó de nuevo por Rodri. ”No creo que tengamos un déficit. Rodri hubiera sido la guinda, es un gran jugador, con experiencia y estatus. Pero tienes a Tchouaméni, Arda Guler (en un tiempo), Valverde... No tenemos un problema”.Y acabó con un mensaje o un consejo a sí mismo: ”El Mourinho de hoy puede aconsejar al de 2013. El de 2013 no está en condiciones. Tienes que estar siempre muy tranquilo. Es más fácil estar ahora que cinco o diez años atrás”.