En el entramado libertario, el diagrama del poder no responde a un organigrama tradicional ni a manuales. Se sintetiza en una sola firma y en un filtro infranqueable, que adquiere cada vez más protagonismo a lo largo de los últimos meses: el de la Secretaría General de la Presidencia, Karina Milei. A más de dos años del desembarco de La Libertad Avanza (LLA) en Balcarce 50, la hermana del jefe de Estado dejó de ser únicamente el sostén emocional del Presidente para consolidarse como la dueña absoluta de la lapicera, la gestión y el armado político, con pragmatismo y bajo el desafío de que su hermano sea reelecto. Esta impronta de “El Jefe” quedó plasmada en días psados. Lideró como suele hacerlo semana a semana la Mesa Política del oficialismo (en pos de re ordenar la agenda legislativa) encabezó un cónclave ante autoridades eclesiásticas para pulir detalles de la visita del Papa León XIV y se ocupa del armado electoral, con inauguración de locales partidarios y bajada a territorio si es necesario. De hecho, ya se reunió con legisladores violetas, para organizar agenda y bajar mensajes cargados de arengas y unidad. En la Casa Rosada, tal como le remarcaron a PERFIL, explicaron que la hermana del Presidente se mueve bajo un solo objetivo: que el economista al frente del Poder Ejecutivo sea reelecto en la elección del año que viene. Esa meta, su desafío personal, se la comenta a todos aquellos que suelen rodearla. “Karina trabaja por y para la reelección de Javier, no le importa nada más”, dice un dirigente identificado en el bando karinista, dando cuenta otro detalle para nada menor: su lazo familiar, indestructible, hace que cualquiera que ponga en tela de juicio cualquier determinación que emita, quede en offside y afuera.
Karina Milei y la arquitectura de un poder en ascenso
“El Jefe” adquiere una centralidad cada más relevantes dentro de la gestión y el armado político libertario. Su principal objetivo y un pragmatismo a pruebas de balas.






