El calor sigue siendo uno de los principales protagonistas de esta segunda mitad del mes de agosto y los recursos para refrescarse continúan siendo necesarios para combatirlo. En este sentido, el aire acondicionado sigue siendo el más popular entre la ciudadanía española para salvar la sensación de bienestar en el interior de sus viviendas. Sin embargo, dicho dispositivo requiere de un uso adecuado para sacar su máximo rendimiento. Es por ello que una práctica muy extendida es la de activar el aparato a una temperatura muy reducida para que la sensación de frescura se sienta antes y con mayor intensidad. Sin embargo, estos efectos disponen de cierta mitificación a su alrededor. TE PUEDE INTERESAR Así lo explica el periodista especializado en economía José María Camarero. “Desde 24 a 26 grados es la temperatura óptima a la que hay que tener puesto el aire acondicionado. Yo sé que esto genera muchísima polémica. Es verdad que el aire a 18 grados da una sensación de frescor rapidísimo y más si lo ponemos hacia nosotros, pero no tiene por qué enfriar mucho más rápido la habitación donde estemos”, expone. Responsabilidad y consumo En una entrevista para la COPE, el experto aclara que una baja temperatura programada en nuestro aire acondicionado provoca que la estancia en la que se encuentra alcance dicho ambiente en poco tiempo. Además, hacerlo puede suponer un incremento considerable a la hora de asumir las facturas pertinentes a final de mes. TE PUEDE INTERESAR “Cada grado que bajemos el aire acondicionado de esos 24 grados es un 8% más en el consumo de la luz. Es decir que, si lo bajamos hasta los 18 grados, ya son seis grados menos. Pues 6 por 8 es un 48%, es muchísimo”, comenta el periodista acerca de las cifras disparadas producto de un empleo ineficaz de este electrodoméstico. Si bien los nuevos modelos de aire acondicionado cuentan con una eficiencia mayor que los ejemplares más antiguos, la realidad es que un uso insensato del mismo puede implicar un importante impacto en nuestra cartera. Y es que es posible luchar contra el calor estival sin sufrir un desembolso realmente desorbitado. El calor sigue siendo uno de los principales protagonistas de esta segunda mitad del mes de agosto y los recursos para refrescarse continúan siendo necesarios para combatirlo. En este sentido, el aire acondicionado sigue siendo el más popular entre la ciudadanía española para salvar la sensación de bienestar en el interior de sus viviendas.
José María Camarero, experto en economía: "El aire acondicionado a 18 grados da sensación de frescor rapidísimo, pero no tiene por qué enfriar más rápido la habitación"
Uno de los mitos más extendidos en torno a este dispositivo dispara enormemente el consumo en la factura de la luz.






