“Yo necesitaba alguien que me hiciera un coro y una prima que estudiaba con Patricia, me la presentó. Vino, la escuché cantar ‘Penélope’ y me mató”, cuenta Oscar Mediavilla, el nuevo invitado a Ellos, sobre su primer encuentro con la mujer que le cambiaría la vida, como él se la cambiaría a ella. Patricia, claro, es Patricia Sosa. Y Patricia Sosa más Oscar Mediavilla es igual a La Torre, y mucho más...Mediavilla es un productor discográfico, empresario, músico y compositor argentino. Su carrera se vincula de manera directa a la escena del rock nacional, especialmente como exguitarrista y exintegrante de La Torre, banda emblemática de los años 80. En este grupo, compartió escenario y proyectos con su pareja desde 1974, con quien mantiene tanto una relación personal como profesional que ha perdurado a lo largo de las décadas.La historia entre Mediavilla y Sosa comenzó en la adolescencia, cuando ambos formaron la banda de covers Nomady Soul. Luego -se dijo- fundarían La Torre, que se consolidó como una de las propuestas más destacadas del rock argentino. Juntos lograron notoriedad al ser elegidos grupo revelación en el festival BA Rock de 1982 y protagonizaron giras internacionales por la Unión Soviética y España. La sociedad artística entre ambos trascendió la etapa de La Torre, ya que Mediavilla se convirtió en productor de los discos solistas de Sosa, consolidando una colaboración creativa sostenida y exitosa.Su presencia en la televisión argentina es constante desde hace dos décadas, donde integró el jurado de programas como Operación Triunfo, Latin American Idol, Cantando por un sueño, Soñando por Cantar, Tu cara me suena y The Switch: Drag Race, entre otros.Vida profesional al margen, Mediavilla y Patricia Sosa han formado una pareja con vaivenes pero que se fortalece cada año. También tienen una hija, Marta. En 1997 firmaron legalmente el divorcio tras una crisis profunda- Estuvieron separados durante tres años. El reencuentro se dio en un crucero y decidieron dar una nueva oportunidad al amor, eso sí, con casas separadas. "Mi vieja era profesora de piano y se copó tanto con mi proyecto que un día le digo: 'Mamá, ¿y los alumnos?'. Y me dice: 'No, el piano lo vendí porque sé que vos te querés comprar una guitarra'”, cuenta sobre sus inicios