El recurso de acudir a gastos al margen de lo presupuestado para el ejercicio mediante las modificaciones de crédito está más vigente que nunca. Con datos del primer semestre de este año, el Gobierno ha gastado hasta el 30 de junio 77.281 millones de euros, un 160% más que en el mismo semestre de 2025, fecha en la que el montante fue de 29.700 millones. Es más, cuando se cerró 2025 estos gastos ascendieron a 75.446 millones, lo que significa que en la mitad de tiempo ya casi se alcanza lo que se gastó en todo un año, según reflejan las estadísticas de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE).El hecho de no contar con unos presupuestos generales del Estado actualizados y seguir funcionando con los de 2023 provoca que las modificaciones de crédito aumenten progresivamente. Si se exceptúa el año 2020, ejercicio atípico debido a la pandemia y sus efectos negativos en la economía nacional, los gastos no presupuestados no han hecho más que incrementarse desde hace tres años.
Una de las razones es que la inflación elevada que domina obliga a aumentar el gasto en partidas que en 2023 salían más baratas. También ocurre que lo que hace tres años podía ser prioritario, ya no lo es y se considera que otras partidas son más necesarias.






