La llegada del verano supone también afrontar episodios de olas de calor cada vez más frecuentes. Estas altas temperaturas, que se sitúan por encima de los 40 grados, nos obligan a usar diferentes aparatos (ventiladores, aires acondicionados...) para combatir el 'horno ibérico'. El problema es que esta energía extra que gastamos no es gratuita, por lo que la factura de la luz se ve afectada de forma inevitable. Según datos de la compañía Gana Energía, el consumo eléctrico se dispara un 40% en julio y agosto en comparación con los meses previos a la época estival. Otros expertos estiman que puede suponer un sobrecoste mensual de entre 50 y 60 euros durante un mes de verano en aquellos hogares que tengan encendido el aire durante más de 8 horas diarias.En este contexto, el 27,4% de los hogares españoles afirma que ha realizado cambios en los últimos tiempos para hacer su vivienda más eficiente y sostenible y ahorrar de esta forma en el recibo, mientras que un 42,4% se lo plantea para un futuro cercano, según figura en el V Observatorio Cofidis de Economía, Sostenibilidad y Nuevas Tendencias de los Hogares Españoles 2026. A la hora de tomar decisiones, los ciudadanos optan preferiblemente por medidas directamente vinculadas al ahorro y a la eficiencia: entre quienes han actuado, destacan los electrodomésticos de bajo consumo (66,1%), el reciclaje (57,1%) y la reducción del uso de la luz (55,7%), junto a inversiones como el aislamiento térmico de ventanas (50,7%). En cambio, actuaciones de mayor desembolso o planificación, como las placas solares, aparecen con menor implantación (20,5%).El tramo de gasto más frecuente para mejorar la sostenibilidad y la eficiencia en el hogar se sitúa entre 1.001 y 3.000 euros (20,8%). "Este límite en la inversión se enmarca en un escenario donde una parte relevante de hogares llega a fin de mes con poco o ningún ahorro, estas cifras se convierten en una barrera real para avanzar hacia viviendas más eficientes frente al calor, con menor consumo eléctrico y más capacidad de confort térmico", destaca el observatorio.Uno de cada cuatro hogares no ahorra nada a fin de mesEl estudio evidencia una realidad financiera que condiciona cualquier estrategia de eficiencia o adaptación al calor: el 24% de los hogares no ahorra nada a final de mes y el 32,4% apenas reserva menos del 10% de sus ingresos. Solo cuatro de cada 10 hogares consiguen guardar más del 10% de sus ingresos mensuales, un margen que limita la capacidad de planificación y reduce el colchón frente a incrementos puntuales de la factura eléctrica o ante cualquier gasto imprevisto.La fragilidad económica de los hogares españoles se refleja también en la capacidad para afrontar urgencias: el 25,9% de los hogares no podría asumir con recursos propios un imprevisto de 5.000 euros, porcentaje que se eleva al 33,9% si el gasto urgente alcanza los 10.000 euros. Incluso ante importes inferiores, un 11,2% no podría afrontar 1.000 euros y un 7,2% tendría dificultades con 500 euros. "El resultado dibuja una vulnerabilidad estructural que continúa presente en una parte relevante de la población", sentencia el observatorio.