OpiniónManden antes ingenieros y urbanistas, y construyan también relatos instructivos, como el Smong.PERIODISTA DIGITAL20.08.2026 22:30 Actualizado: 20.08.2026 22:30 Así es la Tierra. A veces se mueven el mar, la tierra y el aire con fuerza destructiva. Hay montañas que explotan en ríos de lava, ríos que crecen o cambian sus cursos. Ha habido tremendas sequías y épocas en las que no para de llover. Así es la Tierra, y nosotros somos como somos porque ella es como es. La evolución se encargó de grabar esos eventos en nuestra psicología. Sin duda, en Colombia sabremos sobreponernos; nos recuperaremos y reconstruiremos.Esos eventos están grabados en mitos y narraciones. Una hipótesis aceptada entre antropólogos es que la capacidad para contar historias emergió como el primer sistema de manejo de datos de la humanidad.Un caso paradigmático son los diluvios. El de Noé en el Génesis es una catástrofe inmensa, un castigo de Dios a la gente, por su maldad. Termina extrañamente con el compromiso de Dios de no volverlo a hacer, como si se arrepintiera. Lleva el mensaje religioso de obediencia a la ley.Hay mitos parecidos en otras culturas, la epopeya de Gilgamesh, unos mil años más antigua que la Biblia relata algo similar, con muchos dioses; hay una inundación tremenda y una sola pareja sobrevive, Utnapishtin y su esposa. El mito griego de Deucalión y Pirra también es sobre una inundación. Él, hijo de Prometeo, y ella, de Pandora, construyeron un arca y sobrevivieron al diluvio enviado por un Zeus enfurecido.Debió haber habido grandes inundaciones en Mesopotamia. No solo allá, puedo imaginar lo ‘universal’ que debió haber parecido la ruptura del Bósforo, hace 7.500 años, y el subsecuente derrame del Mediterráneo en lo que hoy es el mar Negro.La Biblia cuenta de grandes temblores. El profeta Amós (1:1) usa el terremoto ocurrido en los días de Uzías como referencia temporal: “Dos años antes del terremoto”. En la rebelión de Coré (Números, 16:31-32), “la tierra abrió su boca y se los tragó...”. En Éxodo (18:18), “todo el monte se estremecía en gran manera...”.Sodoma y Gomorra fueron destruidas en un gran evento geológico, por una maldad tan grande que Abraham no pudo encontrar ni siquiera diez justos (hay la teoría de que en realidad fueron destruidas por un meteorito como el de Tunguska, en Siberia).“Josué tocó las trompetas y las murallas de Jericó se derrumbaron”. Hay evidencias de un terremoto en Jericó, pero sucedió mil años antes de Josué. Los mitos tienen la propiedad de fusionar eventos, de comprimir el tiempo.La mayoría, entre los miles de mitos sobre catástrofes, fueron advertencias religiosas, pero hay algunos que han servido como manuales prácticos de supervivencia. Uno de ellos es el relacionado con el terremoto (2004) en la isla Simeulue, en el océano Índico. El epicentro se localizó a 40 km y generó un gran tsunami. Murieron siete habitantes (de 78.000), mientras que en la isla Banda Aceh, a 150 km de distancia, murieron 167.000.La diferencia la hizo el Smong, nombre del tsunami, transmitido por generaciones en Simeulue como una canción de cuna: “Si la tierra tiembla fuerte... y el mar se retira... corre a la colina. No esperes”. Todos habían sido criados con esa canción y cuando la naturaleza produjo las señales, siguieron las instrucciones: corrieron al monte. En la otra isla, cuando el mar se retiró, se acercaron a recoger peces y llegó el tsunami. La canción incluía, además, una instrucción para que nunca dejaran de cantársela a los niños.El terremoto de 1999, en Quindío, dio lugar a normas de sismorresistencia modernas y a un sistema de vigilancia que demostraron su eficiencia en este terremoto reciente.En algunas entrevistas en radio hemos oído a alcaldes pidiendo cemento y ladrillos. ¡No, por favor! Manden antes ingenieros y urbanistas, y construyan también relatos instructivos, como el Smong. Que el siguiente nos coja bien construidos y preparados. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.