Martín Palermo regresó a la conducción técnica de Platense y, en apenas cuatro partidos, el equipo se reencontró con la hazaña. El Calamar se clasificó a los cuartos de final de la primera Copa Libertadores de su historia, y lo hizo con una dramática tanda de penales ante Coquimbo Unido, tras empatar ambos duelos de la serie.

Martín Palermo al frente de Platense

El Marrón había quedado al borde de ganar el partido de ida en Vicente López, pero un agónico gol de Coquimbo dejó al conjunto chileno mejor parado para el desquite. Platense fue más en el segundo duelo, mereció ganarlo en los noventa, y terminó celebrando en una tanda con 13 penales convertidos en fila y la heroica atajada de Juan Pablo Cozzani en la ejecución 14, la única que no fue gol.

El guiño de la épica se hizo presente en el final de la tanda para el Calamar. Diego Sánchez, arquero de Coquimbo, amortiguó sin poder desviar el penal de Barrios, mientras que Cozzani definió la serie volando para atajar el remate de Cordero.

Platense recuperó épica con la llegada de Martín Palermo