AP Kiev, UcraniaActualizado Jueves,

agosto

18:50Cada vez que Rusia lanza un misil bal�stico contra suelo ucraniano, las defensas antia�reas entran en una carrera a contrarreloj de apenas un par de minutos, cuando no de escasos segundos, para detectar y neutralizar la amenaza. Esta extrema falta de margen operativo mantiene a Kiev y a otras grandes ciudades del pa�s en un estado de vulnerabilidad cr�tica frente a proyectiles que se precipitan casi en vertical y a velocidades vertiginosas. Desde el Gobierno ucraniano insisten en que solo las bater�as Patriot de fabricaci�n estadounidense tienen la capacidad t�cnica para frenarlos, pero el n�mero de unidades e interceptores disponibles sobre el terreno sigue siendo alarmantemente insuficiente.A diferencia de los misiles de crucero, que vuelan a menor altura y se comportan como aviones no tripulados, los proyectiles bal�sticos despegan como cohetes para luego caer en picado sobre sus objetivos multiplicando por varias veces la velocidad del sonido. Esta din�mica f�sica complica dr�sticamente cualquier intento de intercepci�n. Como explica Thomas Withington, especialista en guerra electr�nica del Royal United Services Institute, la trayectoria de ca�da es tan pronunciada y la velocidad tan desmesurada que el reto t�cnico equivale a intentar atrapar una pelota lanzada a m�xima potencia: cuanto m�s r�pido avanza el objetivo, menor es la probabilidad de impacto.En el arsenal del Kremlin, el proyectil bal�stico de referencia lanzado desde tierra es el Iskander-M, al que se suma el Kinzhal, dise�ado para ser disparado desde el aire. Adem�s, las fuerzas rusas han adaptado misiles de defensa a�rea S-300 y S-400 para golpear objetivos terrestres. A esta tipolog�a se a�ade el Zircon, que aunque t�cnicamente es un misil de crucero hipers�nico dise�ado para la guerra naval, alcanza una velocidad tan elevada que plantea a los radares un desaf�o defensivo id�ntico al de los misiles bal�sticos.Las limitaciones de los sistemas Patriot Los sistemas Patriot m�s avanzados entregados a Ucrania corresponden al modelo PAC-3, una tecnolog�a que no detona por proximidad, sino que emplea interceptores de alta maniobrabilidad dise�ados para colisionar de lleno contra la ojiva enemiga. Sin embargo, su presencia no garantiza un escudo infranqueable. Cuando una bater�a Patriot no est� desplegada en el lugar preciso o se queda sin munici�n, el resto de las defensas ucranianas sencillamente no pueden cubrir ese hueco. Adem�s, Rusia recurre de forma sistem�tica a t�cticas de saturaci�n, combinando proyectiles bal�sticos con misiles de crucero, se�uelos y oleadas de drones para forzar a las bater�as a racionar sus interceptores.Esta escasez de material se ha visto agravada por el contexto internacional, especialmente tras el consumo masivo de interceptores Patriot y THAAD derivado de la escalada b�lica en Oriente Medio. Seg�n estimaciones de The Associated Press, las reservas de Patriots en poder de Estados Unidos se habr�an reducido al menos un 65% respecto a los niveles previos al conflicto, si bien el Pent�gono sostiene que mantiene un volumen de existencias adecuado. En cualquier caso, la industria militar no puede absorber esta demanda a corto plazo: aunque Lockheed Martin entreg� m�s de 600 interceptores PAC-3 MSE en 2025 y prev� alcanzar los 2.000 anuales para 2030, los plazos de fabricaci�n siguen siendo lentos, a la espera de que la OTAN ponga en marcha en septiembre su primera planta europea en Alemania.Incertidumbre pol�tica Al problema industrial se le suma el giro pol�tico en Washington. Tras la cumbre de la OTAN celebrada en julio, el presidente Donald Trump sugiri� la posibilidad de otorgar a Ucrania una licencia para producir sistemas Patriot, aunque poco despu�s matiz� que no hab�a tomado una decisi�n firme. Los analistas militares recuerdan, en todo caso, que poner en marcha una cadena de producci�n de esta complejidad en suelo ucraniano requerir�a a�os de desarrollo.Ante este cuello de botella, el presidente Volod�mir Zelenski busca reorientar la estrategia defensiva bajo la premisa de "atacar al arquero y no a la flecha", destruyendo las lanzaderas y la log�stica en suelo ruso antes de los despegues. En este sentido, Zelenski ha pedido mediaci�n a la Administraci�n estadounidense para lograr que Elon Musk levante las restricciones y permita el uso de la red de sat�lites Starlink en labores de localizaci�n de objetivos dentro de Rusia. Con esa cobertura, los drones ucranianos podr�an neutralizar los lanzadores en origen y rebajar la presi�n sobre las defensas de sus ciudades.En paralelo, Kiev trabaja junto a varios pa�ses europeos en el desarrollo de Freya, un proyecto de escudo antibal�stico propio, de menor coste y dise�ado para reducir la dependencia militar respecto a Washington. No obstante, el sistema contin�a en fase de desarrollo y no tiene fecha de operatividad. Zelenski ha denunciado recientemente que en la primera mitad de 2026 su pa�s apenas ha recibido un tercio de los misiles antia�reos entregados en el mismo periodo del a�o anterior, por lo que ha urgido a sus aliados a acelerar los env�os o, en su defecto, a endurecer los castigos econ�micos contra la industria militar rusa.