Actualizado Mi�rcoles,
agosto
22:50Por primera vez en lo que va de invasi�n de Ucrania, su ej�rcito no derrib� ning�n misil ruso en el �ltimo ataque en la madrugada de ayer a su capital (21 muertos). Existen dos razones para ello: la principal es que Kiev se ha quedado sin misiles interceptores Patriot, como ya ven�a advirtiendo el presidente Zelenski desde hace semanas. La segunda es que Rusia ha comenzado a usar masivamente los misiles bal�sticos, o sea, los que necesitan de ese armamento de origen estadounidense para ser interceptados, en la confianza de que ser�n imparables.La situaci�n de la capital ucraniana y el resto de sus grandes ciudades es ahora desesperada. Todos los misiles que lanza Rusia est�n construidos justo semanas antes de lanzarlos, seg�n se aprecia en la fecha de facturaci�n sus componentes, lo que apunta a que Mosc� ya ha fundido sus propias reservas. Pero sus f�bricas de armas est�n haciendo un esfuerzo extra para sacar todas las unidades que puedan, sabiendo que Ucrania no tiene nada que oponer a un tipo de proyectil, el Iskander, para el que Kiev no posee hoy por hoy nada que oponer. Para aumentar el terror y el da�o, el Kremlin est� usando los poderosos misiles bal�sticos norcoreanos KN-23, comprados al aliado Pyongyang, casi siempre contra objetivos civiles, y a veces directamente contra bloques de viviendas.Donald Trump prometi� hace semanas proporcionar a Ucrania la licencia para fabricar sus propios misiles Patriot para superar su dependencia de las f�bricas de este car�simo componente de EEUU. Pero posteriormente se desdijo, desestimando esa opci�n. A la hora de la verdad, el inquilino de la Casa Blanca muestra mucha m�s lealtad a Putin, como han demostrado los dos �ltimos a�os.�Con la licencia Ucrania conseguir�a resolver el problema? En realidad, tampoco, al menos de forma inmediata. Porque primero deber�a acceder a la cadena de componentes y saber c�mo ensamblarlos.Esa dificultad explica la carest�a actual de ese tipo de interceptores: los sistemas Patriot son el ejemplo m�s elocuente de por qu� la defensa antia�rea moderna es tanto un problema de ingenier�a como de geopol�tica. Cada bater�a es un ecosistema complejo compuesto por un radar de seguimiento multifunci�n, una estaci�n de control de fuego, generadores el�ctricos, veh�culos de lanzamiento con hasta 16 misiles listos y una red de comunicaciones cifradas: en total, entre ocho y 12 veh�culos pesados que deben desplegarse, calibrarse y coordinarse.Sistema poco sostenibleEl proceso de entrenamiento de los operadores dura entre seis meses y un a�o, y la cadena de mantenimiento exige piezas de repuesto, t�cnicos especializados y un suministro log�stico constante que muy pocos pa�ses pueden sostener de forma aut�noma. A eso se a�ade la escasez estructural de interceptores: cada misil PAC-3, el m�s avanzado, cuesta entre tres y cuatro millones de d�lares, las l�neas de producci�n de Lockheed Martin y Raytheon llevan a�os al l�mite de su capacidad (una producci�n aproximada de 620 misiles al a�o), y la demanda de Ucrania, Israel, los pa�ses europeos y los pa�ses del Golfo compite por el mismo inventario limitado. Se estiman en unos 1.500 proyectiles las necesidades de Ucrania para todo un a�o, aunque Zelenski se confirmar�a con 300 para proteger sus ciudades durante este invierno.El resultado es que incluso los aliados de la OTAN que tienen el dinero y la voluntad pol�tica de desplegar Patriots se encuentran con que no hay suficientes bater�as, no hay suficientes misiles y no hay suficientes soldados entrenados para operarlos.La guerra de Ir�n iniciada por Estados Unidos e Israel ha agotado los arsenales de los pa�ses del Golfo, as� como de Washington. Hoy por hoy se cree que al ej�rcito de EEUU le quedan unas 800 unidades para defender todas sus bases y su propio territorio, una cantidad completamente rid�cula.Ante esa realidad, Ucrania se plantea no disparar a la flecha sino al arquero, es decir, atacar lanzaderas de misiles Iskander en tierra y f�bricas de armas, aunque tambi�n en eso est� limitada tanto en misiles de producci�n propia (Flamingo) como en inteligencia de sat�lite para hallar los objetivos.La analista Dara Massicot (del think tank Carnegie) cree que "los rusos no detendr�n sus ataques hasta que sean detenidos o disuadidos. S�, me refiero a atacar los lanzadores de misiles. Destruir lanzadores Iskander es un acto operativo proporcional y est� muy lejos de la escalada nuclear". El analista alem�n de asuntos militares Nico Lange asegura que "la falta de defensa contra misiles bal�sticos rusos sigue siendo la debilidad de Ucrania. Putin explota eso de manera brutal y produce cada vez m�s v�ctimas civiles. Eso no revertir� la guerra para Rusia. Europa no puede seguir simplemente mirando de brazos cruzados ante el constante asesinato de civiles".














