20/08/2026 a las 17:29h.
La crianza es un camino lleno de momentos bonitos, pero también tiene una parte difícil que todos los padres experimentan en algún momento: las pataletas y los enfados. Es completamente normal que los niños lloren, griten o se enfaden cuando algo no sale como ellos quieren.
Estos episodios no significan que lo estés haciendo mal como madre o padre, sino que forman parte natural del crecimiento y del desarrollo de sus emociones.
Esperar que un niño acepte un «no» a la primera, como señala Carlos González, doctor en pediatría, de forma tranquila y sin protestar, es pedirle algo para lo que aún no está preparado. Cuando son pequeños, no tienen la capacidad de gestionar la frustración como un adulto.
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