NoticiaDurante la contingencia por el terremoto, atendió en cinco días a 68 pacientes. Crónica.Así es el buque hospital que atiende partos, opera tumores y apoya a afectados por el terremoto en Buenaventura Foto: ArchivoPERIODISTA JUDICIAL20.08.2026 10:21 Actualizado: 20.08.2026 10:37

Uno de los días que más ha conmovido al médico Juan Manuel Mosquera fue aquel en el que nació el hijo de Marcela Chichillano, una indígena emberá que llegó al buque hospital Benkos Biohó rogando asistencia para su parto, que de otra manera habría sido atendido por una partera, que ante las complicaciones que tuvo, no estaría en capacidad de practicarle una cesárea.Le conmueve, justamente, porque fue un día de sentimientos encontrados. El buque hospital, donde Mosquera trabaja, cumplía una misión en el municipio de Litoral de San Juan cuando quedó en medio del fuego cruzado entre grupos armados.Atención del parto de Marcela, una mujer indígena de 27 años Foto:Archivo particularEste fue el escenario de la hazaña de traer al mundo al primer niño nacido en esta embarcación, en un territorio donde muchas personas, la mayoría de población afro e indígena, nunca han pisado un hospital.Los mismos médicos fueron quienes insistieron en llegar hasta ese lugar, pese a la amenaza armada de las estructuras, que ponen por encima sus intereses criminales del respeto por la ayuda humanitaria y violan todos los protocolos del DIH. Por eso, el nacimiento del niño los llenó de esperanza.En otra misión, en el municipio de López de Micay, Cauca, llegó Luis Antonio Angulo, de la comunidad Naya, con un tumor del tamaño de un balón en el cuello, con el que se había acostumbrado a vivir, pero que cada vez le generaba más molestias y dificultades de movilidad.Don Luis Antonio entró al buque hospital a las 8 de la mañana y salió a las 10 de la noche sin la masa en el cuello. En un solo día recibió una atención médica que, por el sistema de salud, le habría tardado, yéndole bien, un año: entre citas con médico general y especialistas, exámenes, toma de muestras y laboratorios. Eso, sin contar con lo que significa para un paciente de una comunidad indígena desplazarse hasta un casco urbano para recibir atención médica.La mayoría desiste a mitad de camino porque no tiene ni los recursos ni el tiempo para hacerlo. Y ese es, justamente, el propósito del buque hospital.“Este es un CAMS, un Centro de Atención Primaria en Salud, cuyo eje es precisamente la atención primaria. Está llamado a complementarse con toda la red pública que presta servicios en los departamentos donde opera el Benkos Biohó: Valle del Cauca, Cauca, Nariño y Chocó. Tenemos medicina general, odontología, enfermería y citología. Además, contamos con una oferta de servicios especializados como anestesiología, medicina interna, pediatría y ginecología. También disponemos de equipos de última generación, entre ellos un mamógrafo, equipos de rayos X y, en el área de odontología, tecnología de última generación, con piezas de alta y baja velocidad y rayos X periapicales”, le dijo a este diario Mosquera, jefe de esta misión médica.Don Luis Angulo llegó con un tumor en el cuello, que a las 12 horas fue removido. Foto:Archivo particularAunque el Benkos Biohó ha quedado en medio de un pulso político porque fue licitado por el expresidente Gustavo Petro, pero solo hasta este año entró en funcionamiento, por orden del presidente Abelardo De La Espriella atracó en el puerto de Buenaventura para servir como una expansión del Hospital Departamental, que sufrió graves daños estructurales por el terremoto y una sobreocupación que obligó a instalar carpas en la entrada para recibir a los pacientes.“Si hacemos un balance general de estos cinco días de operación, en apoyo a la red pública, hemos atendido a más de 68 pacientes, muchos de ellos con traumas. Sin embargo, más allá de las cifras, que son importantes, el principal resultado es demostrar que durante esta contingencia Buenaventura cuenta con una infraestructura sanitaria adicional, completamente instalada, operativa y con la capacidad de adaptarse a las necesidades de la red”, agregó el doctor Mosquera.Hoy, el buque tiene la planchada en el puerto y está listo para levantar ancla y seguir recorriendo los municipios del Pacífico, llevando atención a lugares donde el acceso a la salud sigue siendo una excepción.“Tenemos unos municipios priorizados de acuerdo con las necesidades en salud que hemos identificado y gracias a una articulación permanente con la red pública. En agosto estaremos en Satinga y Mosquera, en Nariño. En septiembre iremos a Guapi, Cauca. En octubre estaremos en Pizarro, Chocó, en la zona costera del departamento. En noviembre iremos a Puerto Saija, también en la costa del Pacífico, y en diciembre, de acuerdo con nuestro cronograma, tenemos previsto llegar a Mallorquín y Cajambre, en Valle del Cauca”, le afirmó a este diario el jefe de la misión médica.Don Luis Angulo llegó con un tumor en el cuello, que a las 12 horas fue removido. Foto:Archivo particularSara Valentina Quevedo DelgadoRedacción Justicia Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.