Las autoridades meteorológicas y educativas mantienen la alerta en Costa Rica ante la entrada de una nueva onda tropical, con recomendaciones especiales para las comunidades ubicadas en zonas propensas a inundaciones y con suelos saturados (Cortesía: Cruz Roja Costarricense).El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) ha emitido una nueva advertencia ante la inminente llegada de la onda tropical #34, prevista para la noche de este jueves, 20 de agosto. Este nuevo disturbio atmosférico, que actualmente se localiza en Panamá, presenta poco desarrollo y escasa nubosidad asociada, principalmente debido a un ambiente seco en la región. Sin embargo, las autoridades mantienen una vigilancia constante debido a los recientes antecedentes provocados por la onda tropical #33, que dejó a su paso severas afectaciones e inundaciones en distintas zonas del país.El paso de esta nueva onda tropical el IMN ha informado que se esperan vientos alisios moderados por la mañana, con ráfagas ocasionales de 40 a 65 km/h y posibles lluvias en el Caribe y Zona Norte. Por la tarde y noche, se prevé una reducción de la humedad que limitaría la intensidad de las precipitaciones, aunque podrían presentarse aguaceros aislados en el Pacífico, especialmente en el sector central y sur. PUBLICIDADEl organismo recalca que aunque el disturbio se encuentre en una atmósfera de baja humedad, la vigilancia se mantiene debido a la vulnerabilidad del terreno saturado y los riesgos asociados.Ante este panorama, las autoridades recomienda tomar precauciones en sectores propensos a inundaciones, prestar atención a la posible saturación de quebradas y alcantarillas, evitar exponerse a tormentas eléctricas y estar atentos a las condiciones del mar, ya que se prevé incremento en la marea y oleaje principalmente en el Pacífico Central y Sur.El Instituto Meteorológico Nacional emitió una advertencia por la llegada de la onda tropical #34, cuyo paso podría provocar aguaceros, tormentas eléctricas y condiciones propicias para inundaciones en varias zonas del país (Cortesía: IMN).El Ministerio de Educación Pública (MEP) informó que, gracias a la mejoría en las condiciones climáticas y a las valoraciones realizadas en campo, la cantidad de centros educativos con suspensión de lecciones se redujo de 473 a solo 105. Las Direcciones Regionales de Educación han inspeccionado la infraestructura, accesos y entorno de las escuelas, permitiendo reanudar las clases en aquellos lugares donde existen condiciones seguras para los estudiantes y el personal.PUBLICIDADLos centros que mantienen la suspensión parcial de actividades se distribuyen de la siguiente manera:Guápiles: 50Sarapiquí: 38Limón: 12Turrialba: 2Zona Norte-Norte: 2Sulá: 1. De igual manera, el MEP mantiene el monitoreo permanente de la situación y continuará ajustando las medidas conforme evolucionen las condiciones meteorológicas y se garantice la seguridad de la comunidad educativa. La decisión de mantener la suspensión en estos 105 centros responde a la persistencia de riesgos o afectaciones en el entorno inmediato, como daños en infraestructura, caminos intransitables o presencia de agua acumulada. Rescates de zonas vulnerables ante tormentas en Costa Rica. (Infobae Centroamérica/Cortesía Cruz Roja Costarricense y Bomberos Costa Rica)Una onda tropical es un sistema atmosférico formado por un área alargada de baja presión que se desplaza de este a oeste, transportando humedad desde el Atlántico hacia el continente. Su paso suele estar asociado a lluvias intensas, ráfagas de viento y tormentas eléctricas, especialmente sobre zonas vulnerables como costas y regiones montañosas.PUBLICIDADLa reciente onda tropical #33 generó severas inundaciones y afectaciones en infraestructuras, obligando a la suspensión de lecciones en cientos de centros educativos y provocando el desbordamiento de ríos y quebradas. Las autoridades mantienen una especial atención en las cuencas del Pacífico Sur, donde se registran saturaciones del suelo superiores al 80% y hasta 90%, sobre todo en sectores fronterizos que permanecen bajo monitoreo debido al riesgo de deslizamientos e inundaciones.