Autoridades mantienen monitoreo constante ante el riesgo de nuevos desbordamientos y deslizamientos en zonas vulnerables. EFE /Jeffrey Arguedas /Archivo
La llegada de la onda tropical número 21 mantiene en alerta a Costa Rica por el riesgo de lluvias intensas que, según el Instituto Meteorológico Nacional (IMN), se esperan en gran parte del país este viernes 10 de julio. Las autoridades advierten que el ambiente atmosférico permanece muy inestable, especialmente en regiones del Caribe, la Zona Norte y la vertiente del Pacífico, donde se han registrado precipitaciones desde la madrugada de ayer. El IMN informa que el aumento de humedad y nubosidad podría generar acumulados considerables, lo que eleva la preocupación en comunidades que aún no logran recuperarse de las inundaciones provocadas por la onda tropical número 19.PUBLICIDADSegún el reporte oficial del IMN, durante la mañana se prevén aguaceros con tormenta eléctrica en el Caribe y la Zona Norte, con estimaciones de entre 20 y 40 mm de lluvia. Parte de estas precipitaciones también abarcarán el sector norte y este del Valle Central, incluyendo la provincia de Cartago. Durante la tarde, las lluvias se intensificarán a lo largo de la costa del Pacífico y en el sector oeste del Valle Central, además de las zonas montañosas del Caribe y la Zona Norte, con montos estimados entre 30 y 60 mm, y picos de hasta 100 mm en seis horas.PUBLICIDADPor la noche, el IMN pronostica la persistencia de lluvias, principalmente en las regiones del Caribe Sur y la costa del Pacífico Norte. La nubosidad se mantendrá en la mayor parte del territorio nacional, con acumulados mayores en las zonas ya mencionadas. El Instituto Meteorológico Nacional advierte sobre el ambiente inestable y el riesgo de lluvias variables en Costa Rica por el paso de la onda tropical número 21 (Cortesía: IMN).La saturación de humedad en cuencas como Sarapiquí, Aguas Zarcas y Upala mantiene el riesgo de desbordamientos y crecidas súbitas en ríos y quebradas. El IMN recomienda especial precaución en estas áreas, donde la saturación supera el 90 %. La advertencia también se extiende a zonas urbanas, ante la posibilidad de que los sistemas de alcantarillado se vean sobrepasados por la intensidad de las lluvias. El IMN aconseja a la población adoptar medidas preventivas frente a ráfagas de viento y posibles daños en techos, cableado eléctrico, rótulos y árboles, especialmente en las zonas montañosas y en Guanacaste.PUBLICIDADLa alerta por lluvias llega en un contexto de gran vulnerabilidad. Según reportes de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), la onda tropical número 19 provocó inundaciones severas y desplazó a más de 250 personas, que debieron ser trasladadas a nueve albergues temporales Las lluvias extraordinarias causaron desbordamientos, anegamientos y cortes de rutas, como la Ruta 32, principal vía entre San José y el Caribe, que sufrió cierres por deslizamientos y caída de material.La CNE confirmó que los mayores daños se concentraron en Sarapiquí y la provincia de Limón, donde la Cruz Roja Costarricense colaboró en evacuaciones de familias atrapadas por el agua. Además, se registró una víctima fatal en Tilarán, Guanacaste, donde un hombre fue arrastrado por la corriente de una quebrada.PUBLICIDADEl monitoreo meteorológico se intensifica ante la persistencia de lluvias y la presencia de familias desplazadas en refugios habilitados (Cortesía: Cruz Roja). El fenómeno también provocó interrupciones de servicios básicos, como el suministro de agua en Limón, y afectó centros de salud, transporte fluvial y accesos a distintas comunidades. Las autoridades advirtieron sobre el riesgo de nuevas emergencias debido a la saturación de los suelos y el crecimiento de ríos como el Puerto Viejo, Sucio, Sarapiquí, San Juan, Pacuare y Chocolate.Mientras el país sigue bajo vigilancia, la CNE y el IMN mantienen la alerta y piden a la población permanecer atentos a los comunicados oficiales, preparar planes familiares de evacuación y evitar desplazamientos innecesarios en zonas de riesgo. PUBLICIDAD








