Su marcha de Reino Unido hace seis años fue tan sonada que los medios calificaron la huida de Harry y su mujer, Meghan Markle, a EEUU con el nombre 'megixt': una crisis sin precedentes en la familia real más pública del mundo, donde los oropeles se confunden con intrigas y rencillas personales.Por qué se fueronLos protagonistas de aquel episodio han decidido ahora volver al lugar de donde se fueron con su hijo Archie apenas recién nacido, unos cuantos negocios en el horizonte y el deseo de vivir privadamente lo que los medios, según denunciaron ellos, les habían arrebatado. La familia real, en particular Guillermo, el hermano de Harry, tampoco fue el bálsamo que los duques de Sussex necesitaban, como precisaron ellos. Otra razón para irse: alejarse de quienes habían tratado mal a la mujer de su vida, señaló sin complejos el príncipe pelirrojo.Para entender este retorno del hijo pródigo al país que dejó en manos de su abuela, Isabel II, y ahora está en las de su padre, Carlos III, hay que conocer ciertas claves.No querer confrontar más con la familiaHarry ha dado algunas entrevistas, en las que ha terminado admitiendo que sus entretamientos familiares de antaño debían terminar. "Ya no tiene sentido seguir peleando. La vida es demasiado valiosa", dijo en una entrevista concedida a la BBC en 2025, en la que aseguró que le gustaría que se produjera una reconciliación con su padre, enfermo de cáncer, lo que también ha preocupado al joven desde que conoció la noticia.Esa paz parece haber llegado, de hecho, el rey Carlos está encantado con la decisión de su hijo pequeño, aunque las cosas no cambiarán de cara a la galería. Harry seguirá sin agenda oficial, él y su mujer continuarán siendo miembros de la realeza sin funciones oficiales; ni siquiera se alojarán en un palacio, como correspondería a su condición de príncipes. Él y su familia van a vivir en una casa, próxima a Londres: podría ser el oeste de la capital, o al área de Northampt, cerca de donde viven los Spencer, la familia materna de él con la que Harry se lleva muy bien. Los duques ya han buscado un colegio privado para sus hijos, Archie y Lilibeth, aunque no ha trascendido cuál por razones de seguridad. Se descarta que sea el de sus sobrinos, los hijos de Guillermo y Kate, al menos, de momento. Jorge (13), el mayor estudiará a partir de este año en Eton, donde también lo hizo su tío Harry. De ahí, que quizás más adelante puedan repetir sus dos hijos.La seguridad policial de los duquesPrecisamente, la seguridad de los suyos es uno de los temas que más quebraderos de cabeza ha dado a Harry, que se quedó sin escolta oficial cuando decidió irse de su país. Su padre se la ha estado negando, aunque esta decisión podría haberse relajado. Hay que recordar que Harry estuvo con su familia hace un mes en la casa de campo de su padre, también con su esposa, Camila. Así, el rey pudo ver a sus nietos (de hecho, no conocía personalmente a la niña) un asunto que le hace muy feliz, igual que recuperar la posibilidad de que ese contacto sea duradero en el tiempo.Sea como sea, Harry quiere que sus hijos, nietos y bisnietos de reyes, conozcan su país y crezcan en él, para amarlo y comprender su idiosincrasia. Eso sí, la pareja no va a vender ni cerrar su casa de Montecito (California), que ha sido su refugio durante muchos años.Los negocios y otras actividadesInstalarse en Reino Unido permitirá a Harry seguir dedicado, incluso con más presencia todavía, a una de las actividades que más le entusiasma, los Juegos Invictus para veteranos de guerra. También a otras misiones filatrópicas. Y es de recibo que los trabajos de ella para Netflix sobre estilo de vida y bienestar (que le han proporcionado pingües beneficios) pueda seguir desarrollándolos desde su nueva ciudad. No parece incompatible con su condición real, ya que no tendrá representación alguna.Su hermano Guillermo, la piedra en el caminoSi hay algo que parece hoy por hoy irrecuperable es la confianza y amistad que tenía con su hermano mayor, Guillermo. Este le cerró todas las puertas cuando Harry contó en su libro, En la sombra, las presuntas groserías que aquel tuvo con su mujer y la agresión que protagonizó hacia el propio Harry. Esa falta de relación se traduce en una antipatía mutua entre Meghan y Kate Middleton, que no mantienen ningún trato que se sepa. Quizás ahora, la proximidad geográfica posibilite un cambio de guion y los dos hermanos, teniendo en cuenta que Guillermo algún día será rey, vuelvan a aquella fraternidad que tenían, antes y después de su madre, la recordada Lady Di.