La escalada de los carburantes durante este verano continúa, agravada por el final del IVA reducido del 10% a principios del mes de julio al no ser incluida esta medida en el paquete de ayudas por la guerra en Irán, que aprobó el Gobierno en un Consejo de Ministros extraordinario el pasado 29 de junio. Según el Boletín Petrolero de la Unión Europea, informa EP, esta ya es la séptima semana consecutiva de subidas, y el diésel acumula más del 21,5% mientras que la gasolina se ha encarecido un 18,5%. El Boletín especifica que el precio medio del litro de gasóleo ha subido esta semana un 0,38% respecto a la anterior, para situarse en los 1,828 euros. Esto es un mayor nivel desde mediados de abril. En relación con el precio medio del litro de gasolina ha escalado hasta los 1,705 euros tras subir un 0,17% en una semana, situándose en máximos de la semana del 23 de abril. Con todas estas alzas, el diésel ha acumulado un encarecimiento del 21,5% por un 18,5% de la gasolina. Tampoco ayuda que el repunte en el precio de las gasolinas se este produciendo en el mes de agosto, que es uno de los momentos del año donde más desplazamientos de vehículos se registra por las vacaciones. Para este mes están previstos un total de 54,5 millones de largo recorrido, según estimaciones de la Dirección General de Tráfico (DGT).De esta manera, tras los encarecimientos en estas siete últimas semanas, el precio medio del diésel y de la gasolina se acercan así a los 1,883 euros y 1,733 euros por litro, respectivamente, que tocaron en la semana anterior a la entrada en vigor en marzo de las primeras medidas fiscales del Gobierno para contener el impacto en los precios de la guerra en Irán.Cabe recordar que el precio de los carburantes depende de varios factores, incluida su fiscalidad, también hay que tener en cuenta la cotización específica (con independencia del petróleo), la evolución del crudo, los impuestos, el coste de la materia prima y de la logística y los márgenes brutos. Además los altibajos en la cotización del crudo no se trasladan directamente al precio de los carburantes, siempre hay un cierto decalaje temporal.Adiós al IVA reducido Al cambio de tendencia en los precios de las gasolinas ha ayudado también el final del IVA reducido del 10%, tras la aprobación del último real decreto ley contra las consecuencias de la guerra en Irán que aprobó el Gobierno el pasado 29 de junio. Una disposición en la que no se incluyó la rebaja del IVA introducida en marzo y que dejó de aplicarse el pasado 1 de julio. El Gobierno sí dio luz verde a una reducción del Impuesto Especial de Hidrocarburo (EH), que ha supuesto una rebaja de 15 céntimos por litro en julio pasando a 10 céntimos a partir del 1 de agosto aunque queda la incógnita de que se aplique los 5 céntimos previstos para septiembre. Ante la fuerte subida del gasóleo en julio, hay analistas que hablan de un retorno a los 20 céntimos. La rebaja del IVA de las gasolinas había llevado a que los carburantes encadenaran cinco caídas y a que acumularan un descenso de hasta el 11% para el diésel y a tocar mínimos anuales para la gasolina.Llenar el depósito, cada vez más caro Si se toma como referencia los precios medios de esta semana del Boletín, llenar un depósito medio de 55 litros de diésel tiene un coste de 100,54 euros, unos 22,77 euros más que hace un año, cuando ascendía a unos 77,77 euros. En el caso de los vehículos de gasolina, llenar un depósito medio supone un desembolso actualmente de unos 93,77 euros, casi 12,4 euros más que hace un año, cuando se situaba en los 81,4 euros. Lejos de los máximos de la invasión de Ucrania Sin embargo, a pesar de una geopolítica inestable por el conflicto entre Irán y Estados Unidos que ha forzado el cierre prácticamente total del Estrecho de Ormuz tanto el diésel como la gasolina se han mantenido lejos de los máximos históricos registrados en el verano de 2022. Con la invasión rusa de Ucrania recién estrenada, la gasolina escaló hasta los 2,141 euros y el gasóleo los 2,1 euros. Con estos niveles, el precio de la gasolina sin plomo de 95 se ha mantenido en España por debajo de la media de la Unión Europea, situada en 1,923 euros el litro, y de la eurozona, con un precio medio de 2,008 euros.En el caso del diésel, el precio en España también es inferior al de la media de la UE, que es de 2,033 euros, y de la zona euro, donde marca un precio de 2,088 euros.