Actualizado a las 10:45h.

Aunque parezca están hechas de casualidades, muchas veces las oportunidades llegan después de años de esfuerzo silencioso y constancia incluso en los momentos más difíciles. De hecho, la vida no siempre avisa cuando, después de décadas de obstáculos, todo a nuestro alrededor está a punto de cambiar.

Lo sabe bien Valter Fonseca dos Santos, un ciudadano brasileño que pasó cerca de 16 años durmiendo en las calles de Patos de Mina, un municipio del estado de Minas Gerais. A principios de los 2000, este ciudadano dejó su Ilhéus natal en busca de un empleo estable, pero acabó sin trabajo ni techo hasta que decidió darle un vuelco radical a su vida.

Durante años, este hombre sin hogar trató de buscarse la vida como pudo. Realizó múltiples tareas precarias y temporales y llegó a trabajar en una plantación de tomates, pero perdió su empleo al finalizar la cosecha. Mientras tanto, pasaba las noches a la intemperie, durmiendo allí donde podía y sin poder costearse una simple habitación.

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