Isabel laguna | Sevilla (EFE).- Ricardo Pachón, fallecido este miércoles, fue el mayor artífice de la revolución que el flamenco experimentó en los años 70, el «cocinero» que estuvo tras bandas y artistas como Smash, Lole y Manuel, Pata Negra y, por supuesto, Camarón de la Isla, al que conoció de adolescente, cuando le encontró llorando porque un estadounidense se había caído sobre su guitarra y se la había roto.
Aquel día de principios de los 70 en el que el adolescente Camarón de la Isla lloraba en la puerta de la Venta de Vargas de San Fernando (Cádiz), Ricardo Pachón, entonces un comerciante de muebles, le compró la guitarra rota y le invitó a irse con él a La Línea de La Concepción, a donde iba por su trabajo, en el que sería el primero de los muchos viajes y aventuras que correrían juntos estos dos apasionados del flamenco.
El rock y el LSD
Ricardo Pachón (Sevilla, 1937) contaba siempre esta anécdota, una de las millones que tenía sobre aquel tiempo y de las que conservaba, no solo a través de los recuerdos de su memoria, sino en infinidad de cintas, discos, vídeos y objetos en su casa de Sevilla, que para cualquier aficionado al flamenco podría ser el mejor museo.
«Teníamos tres bases americanas muy cerca que ponían al alcance lo último del rock más progresivo y unas dosis de LSD potentísimas que circulaban como la Cruzcampo. Ese mundo unió mucho a los rockeros y a los flamencos», contaba Ricardo Pachón a EFE en aquella casa, en una entrevista con motivo del 20 aniversario de la muerte de Camarón de la Isla.







