Actualizado 20/08/2026 - 07:23h.

El queso es de los pocos alimentos que, si le sale una mancha de moho con el paso de los días, no genera preocupación. Al fin y al cabo, se puede pensar que este lácteo en sus múltiples variedades necesita estos microorganismos para convertirse en lo que es, ¿o no?

La ingeniera de los alimentos Montse Meléndez avisa de que esta confianza es infundada y de que al comer ese trozo de queso contaminado uno se arriesga a terminar la noche en el hospital con diarrea y vómitos.

«Si un queso tiene hongo, aunque le cortes la parte infectada, no te lo puedes comer», afirma. El único caso en que esta regla no se cumple es en el queso azul, ya que este lácteo contiene otro tipo de organismo, uno que no supone una amenaza para la salud.

En la gran mayoría de casos, una mancha de hongo es mala señal. «El hongo que está presente en quesos que están echados a perder, sí nos hace daño porque producen micotoxinas» Estos compuestos «son los responsables de un malestar estomacal, diarrea, vómitos y otros síntomas».