La capital y su área metropolitana intentan volver a la normalidad entre calles acordonadas, una multitud de operarios y vecinos que siguen con el susto en el cuerpo
Son dos, tres, cuatro segundos. Siempre pocos, siempre interminables. La sorpresa, el estupor y el miedo se mezclan en apenas unos instantes mientras todo tiembla acompañado de un zumbido que nace de las entrañas de la tierra. “Se te queda el susto en el cuerpo”, dice Mari Álvarez, jubilada y residente en El Zaidín, barrio de la ciudad de Granada donde se han producido más desperfectos por los últimos terremotos registrados en la zona. El del martes por la mañana le pilló en casa, con su nieta de dos años. Al traqueteo le siguieron fuertes golpes en la calle: parte de la cornisa de su bloque había caído sobre tres coches. Después, las sirenas de los bomberos, las alarmas, el fin del mundo. “Te quedas en tensión porque piensas que volverá a ocurrir”, dice Merche González, su vecina, que tras la complicada jornada decidió dormir con un vestido por si tenía que salir corriendo de madrugada.
Las dos vecinas paseaban, aún sorprendidas este miércoles a mediodía por la calle Poeta Mira de Amezcua, donde viven. Los alrededores están acordonados. Y frente a ellas solo quedaban tres coches reventados. Un Ford Fiesta y dos Peugeot aplastados por los cascotes caídos desde la terraza del edificio. Caminar por la zona es encontrar un reguero de precintos colocados por las fuerzas de seguridad junto a muros caídos, chimeneas rotas, calles repletas de escombros, ramas caídas, balcones dañados. “Se nos cayó todo encima”, contaban tras la barra del bar de tapas Montimar, junto al estadio de Los Cármenes. No son los únicos, la Junta de Andalucía ha inspeccionado en los últimos días más de 580 edificios con daños en Granada y su cinturón metropolitano. De ellos, 105 presentan desperfectos leves y solo 14 requieren medidas de seguridad. El miedo se palpa en la calle, donde cada conversación se centra en los seísmos. También en los avisos 112, donde han gestionado más de 5.500 llamadas y 2.300 incidencias desde el sábado, según los datos de la Junta de Andalucía, que mantiene activa la fase de emergencias en su nivel 1. Mientras, negocios, centros comerciales, oficinas públicas, centros de salud y hospitales reabrían sus puertas para intentar volver a la normalidad. También La Alhambra, aunque con itinerarios recortados para garantizar la evacuación en caso necesario.










