Los vecinos de Granada están conteniendo la respiración ante cada sonido o movimiento, con la sensación de que puede tratarse de otro terremoto. No es para menos, pues en las últimas horas, el suelo ha temblado con razonable intensidad en más de cuarenta ocasiones, después de que se produjera un terremoto de magnitud 5 pasada la una de la mañana de este 15 de agosto, y que es ya el más importante en cuatro décadas de los percibidos por la población local. Un seísmo, que se ha notado incluso en provincias como Almería y Málaga, y que ha hecho que muchos ciudadanos saliesen a la calle en plena madrugada con el susto en el cuerpo.

“La gente está sacando los coches de los garajes por si pasa algo más”, explica Ángel, un vecino de La Zubia que reconoce su nerviosismo tras los últimos terremotos ocurridos. Al tratarse de varios de intensidad reseñable en un corto periodo de tiempo, este fenómeno se conoce como enjambre sísmico y no es algo nuevo en Granada.

De hecho, hace tan solo cinco años, otro de similares proporciones tuvo en tensión a los granadinos durante el mes de enero, cuando aún las restricciones por la Covid-19 impedían salir a la calle, pero el miedo fue mayor que las posibles consecuencias legales, haciendo que decenas de ciudadanos copasen las calles y avenidas de Granada capital y los pueblos más cercanos.