El Perú atraviesa un momento de crecimiento patrimonial sin precedentes: según el Censo 2025 del INEI, el país cuenta con 13.76 millones de viviendas particulares, frente a los 10.1 millones registrados en 2017.
Sin embargo, ese mayor patrimonio familiar no viene acompañado de una mayor protección frente a los riesgos naturales, especialmente los sismos, uno de los peligros más relevantes para el país por su ubicación en una de las zonas sísmicas más activas del mundo. “El esfuerzo de toda una vida puede perderse en minutos.
Un sismo de gran magnitud en la costa peruana puede dejar inhabitable, en cuestión de minutos, una vivienda que tomó décadas pagar.
Sin ahorros suficientes para reconstruir, sin crédito hipotecario vigente y sin seguro, la pérdida patrimonial se vuelve irreversible”, advierte Javier Venturo, vicepresidente Ejecutivo de la División Legal y Regulación de RIMAC.
Para el directivo, el crecimiento del parque habitacional peruano plantea un desafío que todavía no está resuelto: “El desafío ya no es solo construir patrimonio, sino protegerlo”.







